Si alguien decide no salir del clóset, eso no es tu problema
salir del clóset

Si alguien decide no salir del clóset, eso no es tu problema

Sin duda alguna, muchos de nosotros hemos hablado sobre la sexualidad de cualquier amigo a sus espaldas o cuestionado por qué ciertas personas siguen ocultándola cuando esta es evidente. Emitimos este tipo de juicios sin conocer a profundidad la vida pública, personal y/o privada de algunos sujetos, obviando muchas de las discriminaciones con las que la comunidad LGBTQ+ aún tiene que lidiar.

Aunque claramente la visibilidad queer ha mejorado en distintos ámbitos de la cultura pop y cada día existen más aliados del colectivo LGBTQ+, no se puede negar que aún muchos sujetos pertenecientes a él tienen que enfrentar casos de acoso, violencia y discriminación. Por eso, no es totalmente raro que un individuo decida quedarse en el clóset para evitar ser víctima de ciertos tipos de ataques o consecuencias que puede acarrear la decisión de salir él.

Ellen DeGeneres salió del clóset
Ellen DeGeneres salió del clóset en la portada de la revista Time en 1997, después de quince años de carrera artística
Time

Al fin y al cabo, el uso de esta metáfora para hablar de mantener secreta la sexualidad o la identidad de género se relaciona con la privacidad y el deseo de estar protegido. Como explica Hannah L. Kushnick, editora asociada de Virtual Mentor, en In the Closet: A Close Read of the Metaphor, la palabra clóset usualmente se refiere a un guardarropa, pero originalmente se utilizaba para hablar de un pequeño cuarto privado para estudiar o rezar. Por esta razón, la gente hablaba de “estar en el armario” para aludir al hecho de mantener un secreto desde principios del siglo XVII. Sin embargo, no fue común vincular el clóset con la comunidad LGBTQ+ hasta finales de la década de los sesenta del siglo XX.

La editora asociada de Virtual Mentor habla del armario como un lugar metafórico extremadamente evocativo, puesto que se conecta a distintos significados que derivan de la idea de la privacidad. Kushnick explica que el clóset ha tenido diversas funciones en la cotidianidad, la literatura y la historia, las cuales le dan distintos significados a la acción de ocultar o guardar algo en él. Por ejemplo, muchas personas tienden a colocar los juguetes de sus hijos dentro de gavetas antes de tener una fiesta en casa, lo que se puede ver como un modo de separar la vida privada de la pública. También, en Jane Eyre, que la esposa del señor Rochester esté oculta en el ático refleja el deseo por esconder lo que es visto como vergonzoso o depravado por la sociedad. Por último, se puede observar el clóset como un lugar para protegerse de la persecución, como lo hacían los sacerdotes católicos durante el reinado en Inglaterra de Isabel I. 

Lance Bass salió del clóset
Lance Bass salió del clóset en la revista People en 2006, luego de que reporteros lo chatanjearan con revelar su orientación sexual
People

Usando como referencia todas las utilidades que tiene el armario, Kushnick expone que este símbolo refleja perfectamente lo que significa el viaje de aceptación de la identidad sexual o de género para un sujeto queer, porque tal como el interior de un clóset, este descubrimiento puede ser oscuro, precario, solitario y difícil. A pesar de estas características, puede que quedarse allí sea más seguro que salir al exterior, ya que es un espacio que protege las cosas de la exposición y del daño. 

Realmente, el clóset sigue siendo un lugar seguro para quienes no tienen a su alrededor un ambiente amigable con la comunidad LGBTQ+. Por ejemplo, el doctor Michael Friedman afirma que el rechazo puede iniciar en casa, pues alrededor de un 50% de los adolescentes queer experimentan una reacción negativa por parte de sus padres al momento de salir del armario, un 30% es víctima de alguna agresión física y un 26% es botado de su hogar. Por otro lado, también es común que exista discriminación en las escuelas. Friedman expone que un 40% de los estudiantes LGBTQ+ reportan haber sufrido una agresión física y un 19% asegura haber sido atacado por su orientación sexual. Incluso un 30% de los sujetos queer deciden no asistir a clases porque sienten que no están seguros en ellas.

Ricky Martin salió del clóset
Ricky Martin salió del clóset en 2010 en una carta abierta en su sitio web
Jason Merritt/Getty Images

Este tipo de comportamiento sigue siendo común en varios espacios de desenvolvimiento social. En un estudio de la Revista Puertorriqueña de Psicología, un grupo de investigadores indica que existen dos actitudes comunes respecto a la comunidad LGBTQ+ en el ámbito laboral: algunos empleados muestran un disgusto rotundo ante los individuos queer y otros les piden a los sujetos de esta comunidad que escondan su orientación sexual o su identidad de género. Estas conductas son usuales incluso en las entrevistas de trabajo. Un 33.5% de las personas consultadas para esta investigación afirmó haber sido cuestionado sobre su sexualidad en el proceso de contratación, y 12.2% declaró no haber sido empleado por ser queer.

Salir del clóset no es un acto sencillo. Básicamente un sujeto con dudas sobre su orientación sexual o identidad de género está mucho más consciente de las discriminaciones con las que las personas queer lidian. Cuando alguien está en el armario, percibe todas las burlas, los rumores y las preguntas sobre su sexualidad como indicadores gigantes de rechazo. Puede interpretar cualquier observación o comentario como una señal de que su entorno no acepta su sexualidad, por lo que se encierra cada vez más en su zona de confort. El psicólogo Chad M. Mosher explica que las personas que están en el clóset se encuentran en la búsqueda de una audiencia que los acepte, con la que sean capaces de encontrar un espacio seguro que los acoja sin juzgarlos. Cuando un individuo decide quedarse en el armario, es porque siente que salir de él puede resultar en consecuencias peligrosas dado que la homofobia, bifobia o transfobia está presente en su entorno.

 Nikkie de Jager transexual
Nikkie de Jager, youtuber de maquillaje, salió del clóset en un video después de que se le amenazara con revelar que es transexual
Jamie McCarthy/Getty Images

Si bien conocemos casos de miembros de la comunidad LGBTQ+ que han sido mucho más felices después de salir del clóset, sacar a alguien de él es una decisión egoísta cuyas consecuencias no serán vividas por quien decidió exponer la orientación o identidad sexual de otro individuo. Cuando escoges por alguien más, eliminas la posibilidad de que este sujeto logre su propia aceptación sexual y simplemente lo lanzas a una situación que no va a saber manejar porque no se siente a gusto con su identidad queer aún.

Como vemos, salir del clóset no es una decisión que se toma a la ligera. Es una elección que expone a las personas ante un mundo que no ha terminado de aceptar por completo a una minoría. Quien desee librarse del armario deberá estar preparado para enfrentar la discriminación a cual la comunidad LGBTQ+ es sujeta a diario. Tenemos que aceptar que a veces las personas no están listas para tomar ese paso, y que esto no nos involucra. Si tú, que lees esto, estás en el clóset y sientes que aún no es el momento correcto para salir de él, te entendemos completamente y lo aceptamos. Es tu viaje personal y nadie debe presionarte ni decirte lo contrario.

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