Los piropos en la calle que siempre están de más

Esta es la razón por si alguna vez te han piropeado en la calle

Si alguna vez has caminado por la calle, pasado en frente de una construcción, por un callejón, o saliendo de un bar, seguramente has sido víctima de un piropo callejero, “piropos guilkilyu” o “catcalling”, como lo llaman nuestros amigos angloparlantes.

Estos llamados callejeros han sido tan famosos que se han creado cuentas en Twitter dedicadas nada más a crear y compartir piropos. Les dejamos algunos ejemplos:

Si no te sentiste un poco repugnada (a pesar del humor tras estos tuits), te aconsejamos que los leas de nuevo a ver si tienen un efecto diferente.

Al leer este tipo de cosas nos preguntamos por qué los hombres consiguen satisfacción en decir este tipo de cosas inapropiadas e insultantes a extraños en la calle. ¿Será que son así por naturaleza? Yes, ma’am, nos dice la ciencia.

Es un hecho que el acoso sexual en forma verbal es un fenómeno global, sin embargo, Promundo en conjunto con ONU Mujeres quiso hacer un estudio sobre las motivaciones de este tipo de acoso en el Líbano, Palestina, Marruecos y Egipto.

“Sabemos bastante sobre las mujeres y las niñas en general, pero sabemos relativamente pocos cuando se trata de hombres y niños” en cuanto al acoso sexual, dijo el coautor del estudio, Shereen El Feki.

Nada más el Líbano, de los 4,830 hombres entrevistados, 64% admitieron haber acosado sexualmente en la calle a alguna mujer o niña. Los números del estudio son impresionantes, y aún más si se combinan con las historias detrás de ellos.

Aunque como resaltamos anteriormente, esto es un fenómeno global, el estudio resaltó una cualidad única del acoso sexual en los sectores del Medio Oriente: los hombres más jóvenes que habían adquirido educación de segundo nivel, eran más propensos a acosar sexualmente a una mujer que sus mayores con menores niveles de educación.

Tomando en cuenta la falta de empleo en estos países y el factor cultural de tener que satisfacer y proveer para las necesidades de la familia, muchos de estos hombres fallan o les es cuesta arriba cumplir con esta misión impuesta desde el nacimiento. Una teoría que relaciona esto con el acoso cultural es que, como estos hombres no son capaces de satisfacerse a sí mismos, o llegar a una autorrealización personal, escogen a las mujeres como víctimas. Sienten que al reducirlas a objetos sexuales, a bajar su posición social, están equiparando la realidad de ellas a la suya. “Sienten que el mundo se los debe”, dijo Baker, otro coautor del estudio.

Muchos de estos hombres que no cumplen con la misión de independizarse y empezar una familia se quedan viviendo con sus padres o buscan otras alternativas que terminan en ocio y tiempo improductivo. Sus vidas se vuelven estériles a la situación que viven. El estudio denomina a estos hombres como “suspendidos en un estado de adolescencia”. 90% de los hombres entrevistados dijeron que lo hacían por diversión, esto les causaba algún tipo de emoción.

Esto ha causado que muchas mujeres dejen de caminar por la calle o usar el transporte público, de la misma manera, también se ha creado grupos como HarrassMap y HarrassTracker en el Líbano para reportar los casos de acoso para intentar mantener las calles más limpias de acosadores.

No hemos visto soluciones a largo plazo de este problema que hayan sido puestas en acción, pero entendemos que se debe empezar por algún lado, y reportar lo que pasa es el primer paso. 

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