El truco del novio imaginario

Roberto y yo nos conocimos en el bar donde siempre iba. Básicamente para que mi abuela dejara de preocuparse porque me la pasaba todos los días de 5:30 p.m. a 3:30 a.m. en un bar de motorizados. Estudió en la Simón, porque mi papá le tiene más respeto a la gente de ciencia. Tenía 2 años más que yo, porque mi mamá siempre estuvo incoherentemente preocupada porque saliera con alguien menor. Tenía algo para complacer a todo el mundo, porque Roberto no existía y yo tengo una vaga noción sobre creación de personajes.

Cuando eres mujer, la sociedad te mide por tu pareja. Si tienes un novio eres alguien serio, adulto y normal. Obviamente normal es lo mejor que puedes ser para cualquiera. De hecho, podrías hacer todo el dinero del mundo, descubrir la cura del cáncer, y engendrar vida biológicamente superior en Júpiter, y aún así habrá una abuela que llegará a preguntarte “pero… ¿no tienes novio?”.

Es cansón. Y cuando no tienes ni el más mínimo interés en tener una pareja, es desagradable que todo el mundo te lo pregunte como si estar sola fuese igual a adorar a Satán y prenderle velas a Putin. Fue en un período así cuando decidí hacer algo que todas deberíamos hacer eventualmente: crear un novio. Durante el año y medio que Roberto existió, nadie me hizo ni un solo comentario absurdo tipo “¿y vas a salir sola tan tarde?”. Roberto fue tan genial que mi abuela se molestó cuando cortamos y yo empecé a salir con otro tipo, para ella Roberto es irremplazable y perfecto.

Ha sido mi mejor truco de magia hasta la fecha y quiero enseñarte cómo hacer uno.

  • Escoge un nombre fácil de recordar: una de las recomendaciones más casuales cuando vas a ser estafador es que no te crees un pseudónimo que se aleje demasiado de tu nombre. Usa asociaciones. Por ejemplo: Beatriz es un personaje en una obra de Dante, podría recordar como primer nombre Diana. Mi apellido es Marte, lo que me hace pensar en planeta rojo, así que usaría Rojas.

Roberto nació porque en ese momento la única de mis amigas que tenía una relación estable, estaba casada con un Roberto.

  • Se verosímil: si te la pasas todos los días en tu cuarto y nunca sales, nadie te va a creer que lo conociste en una plaza mientras alimentabas niños de bajos recursos.

Olvídate del meet cute y la historia rebuscada. Di que lo conociste en un sitio donde hayas conocido gente antes.

Roberto y yo nos conocimos en el bar donde todo el mundo me conoce. Absolutamente verosímil.

  • Haz una historia con tres detalles: (1) Roberto siempre usaba camisas y zapatos de vestir porque (2) se lo exigían en su trabajo como (3) programador.

Eso te ayuda a recordar más fácilmente la mentira que la sociedad patriarcal te está obligando a decir. 

  • Dale defectos: mira, ninguna relación es para siempre. Tú vas a querer casarte y él va a necesitar “su espacio” porque todos los hombres son iguales. Van a cortar en algún momento y no vas a querer que tu abuela siga enamorada de él por siempre. 
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