La vida amorosa tóxica de Mary Shelley que no conocías

La vida amorosa de Mary Shelley

Un amor tóxico e indestructible

Para Mary Shelley, los momentos trágicos disiparon su concepto del amor. Detrás de Frankenstein hay una mujer cuyo sufrimiento atavió su vida desde que decidió fugarse con su amado Percy Byssche Shelley y su hermana Claire Clairmont. La escritora de la novela gótica, quien era hija del novelista William Godwin y de la filósofa Mary Wollstonecraft, se sumió desde muy joven en la ilusión y la agonía del amor romántico y totalmente ciego.

Shelley se enamoró locamente de Percy, un poeta romántico y aristócrata que siempre visitaba la librería de la familia de Mary. Era un hombre atractivo, encantador y liberal. Los ideales de Percy eran totalmente diferentes a los de Mary, lo cual fue motivo del sufrimiento constante de la escritora. Aunque al inicio parecían ser el uno para el otro, no tardaron mucho en descubrir que realmente nada era color de rosas; sin embargo, a la dulce Mary pareció no importarle y siguió luchando contra los pensamientos liberales de su amado.  

Retrato de Mary Shelley por Richard Rothwell
National Portrait Gallery

El amor antes de Frankenstein

Entre Mary y Percy hubo una comunicación visual tan intensa que es posible decir que fue amor a primera vista, si es que eso de verdad existe. La película sobre la vida de Mary Shelley, dirigida por la directora saudita Haifaa al-Mansour, relata la historia de amor entre la autora y el poeta, y plasma los momentos más álgidos de su vida, en los que la oscuridad, el misterio y las fiestas desmedidas controlaban su realidad.

Fueron dos enamorados que se veían en un cementerio junto a la tumba de Mary Wollstonecraft, donde pasaban las tardes hablando y conociéndose. A pesar de que era un mal lugar, la imaginación de esos dos tórtolos trascendía y hacía justificable el sitio escogido para declarar su amor y contemplar el atardecer alrededor de lápidas y sepulturas.

Si no conoces la historia de Mary Shelley, es posible que al comenzar a ver la película te imagines que todo será romántico y que contemplarás el más puro amor, pero, en realidad, es muy impredecible y probablemente odies a Mary por fugarse de su casa a los 16 años con un patán, que, además, estaba casado.

Problemas entre Percy y Mary

El padre de la escritora nunca aceptó la relación, pero ella, dada su malcriadez, no le hizo caso y terminó viviendo con Percy y su hermana Claire en Francia. Sin embargo, Mary sufría por el rechazo de su padre. Asimismo, todo se convirtió en un caos cuando Percy se vio asfixiado por las deudas, Mary tuvo una pérdida y la verdadera esposa de Percy se suicidó. Posteriormente se casaron, pero tras enfrentarse a estos problemas, la relación no fluía debido a las actitudes del desenfrenado poeta.

Por su parte, Percy creía en las relaciones abiertas, mientras que Mary solo tenía ojos para él. El poeta quería compartirla con su amigo Thomas Hogg, ya que este se le insinuaba a la autora. No obstante, nada de esto fue un obstáculo para Mary, que seguía soportando las infidelidades de su esposo porque lo adoraba.  

Frankenstein, producto del amor y de las fiestas

Mientras que Percy se encontraba la mayor parte del tiempo en estado de embriaguez, la escritora estudiaba y se concentraba en su novela, la cual surgió tras una reunión entre amigos en la villa Diodati, donde Lord Byron, un poeta y principal figura británica en el movimiento romántico, propuso que cada uno escribiera una historia de terror, y así fue como nació la obra de terror gótico Frankenstein o el moderno Prometeo, considerada la primera novela moderna de ciencia ficción.

Aquellos días de esparcimiento, fiestas, demasiado alcohol y drogas de por medio tuvieron su lado positivo para la vida profesional de Mary Shelley, aunque no para la sentimental. Para 1817 la escritora terminó la obra, con correcciones de su esposo. Un año más tarde la editaron y fue publicada. La gente creía que la novela era de Percy, pero él mismo aclaró que cada página del libro fue escrita por su amada, menos el prefacio, que fue creado por el mismo Percy, según la historia que narra la película.  

El amor entre Percy y Mary perduró hasta la muerte del poeta en 1822. A pesar de las locuras que vivió y soportó, Mary nunca dejó de amar a su esposo, con quien pasó prácticamente toda su vida. Finalmente, se dedicó a la educación de su hijo, nacido después de la muerte de su primogénita. También siguió escribiendo y creando la mejor reputación.

Mary Shelley murió en 1851 y dejó, además de Frankenstein, otras magníficas obras como El último hombre, Valperga y Lodore. Definitivamente merecía ser querida por todos tras tanto sufrimiento y desasosiego junto al gran amor de su vida.  

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