Lo que estás pidiendo vs. Lo que ofreces

Lo que estás pidiendo vs. Lo que ofreces

Cuando se trata de relaciones nos acostumbramos a pedir una cantidad absurda de cosas estúpidas, del tipo “quiero un novio al que le guste el helado de chocolate” o “que escuche Death Metal” como si fuesen características relevantes para hacer que una relación funcione. Y como si esas exigencias incoherentes fuesen poco, también nos hemos acostumbrado a pedir un montón de atributos compensatorios.

La actitud en general es de “me merezco la vida de Rihanna a pesar de que mi nivel de esfuerzo y preparación es igual al de un adolescente apático”. Lo que se traduce en “voy a pedir en mi pareja lo que yo no tengo”, lo que sería bonito si se pensara que es porque te va a complementar. Pero es más del tipo “quiero un novio con plata para poder comprarme cosas”, y “quiero una novia bonita para poder alardear frente a mis amigos y que piensen que valgo la pena como hombre”.

Es caer en un doble estándar contigo mismo, y lo triste es que si terminas creyendo que de verdad te mereces todas esas cosas que pides incoherentemente, vas a ser la persona más resentida del planeta. Vamos a evitar seguir la cultura de resentimiento de la historia nacional, y revisar que no estemos cayendo en ninguno de estos doble estándares que harán que nunca salgas de Tinder:

Mereces un novio con carro y dinero

Pero tienes una total falta de dirección profesional y no sabes qué significa la palabra “ahorro”.

Mereces una pareja “con clase” y “educación”

Pero tienes un sistema moral propio totalmente corrupto y alergia a cualquier contenido que tenga más de 500 palabras sin dibujos.

Mereces una novia que esté buena y/o sea flaca Kate Moss en los noventas

Pero tienes hábitos alimenticios que harán que te mueras a los 30 y la capacidad de objetificar a todas las mujeres que ves.

Mereces un hombre “sensible” y “comprensivo”

Pero tienes la capacidad de automáticamente decirle “aaaay mariquito” a cualquier amigo hombre que diga algo que te parezca “de jeva”

Mereces una novia que sea increíble en la cama

Pero tienes la costumbre de tildar de puta a cualquier mujer que muestre su sexualidad abiertamente.

Mereces una relación seria

Pero tienes miedo al compromiso y una obsesión por “enamorarte” de gente que no está disponible emocionalmente.