La segunda donación

Hace unos meses les conté sobre mi primera donación de pelo, perdón cabello. No pensé que me encontraría en esa situación otra vez, pero mi melena creció y decidí ir nuevamente a la peluquería.

Decidí ir ese día gracias a una cadena de Whatsapp que me mandó una amiga donde me explicaba el calendario astral de cortes y tintes de cabello para que no se pasme. Yo que no creo mucho en esas cosas, por hacerle caso a mi amiga pretenciosa fui a cortármelo en esas fechas.

Aprovecho y se los dejo aquí como dato extra :

CORTE/ PINTURA DE CABELLO 2017:

*ENERO: 15 al 18 (corte/pintura).

*FEBRERO: 12 al 15 (corte); 21 al 22 (corte/pintura).

*MARZO: 14 (corte); 20 al 21 (corte/pintura).

*ABRIL: 16 al 18 (corte/pintura).

*MAYO: 14 al 15 (corte/pintura).

*JUNIO: 11 (corte); 19 al 20 (corte/ pintura).

*JULIO: 17 y 18 (corte/pintura).

*AGOSTO: 13 y 14 (corte/pintura).

*SEPTIEMBRE: 10, 11, 16 y 17 ( corte/pintura).

*OCTUBRE: 7 (corte); 14 al 16 (corte/pintura).

*NOVIEMBRE: 10 al 14 (corte/pintura).

*DICIEMBRE: 7 al 12 (corte/pintura)

Bueno, volviendo a lo anterior, llegué a la peluquería de siempre, esta vez sola porque nadie me quiso acompañar, (gracias a mi mamá y a todas mis amigas) y para mi fortuna y no tan fortuna, no había nadie en el local.

Desafortunadamente vacía, porque apenas dije que me iba a cortar la cola de pelo, me convertí en el animal de zoológico de todos los estilistas y manicuristas de la peluquería. De verdad no podían creer que iba a cometer aquel crimen y de allí en adelante todos se dedicaron a comentarme los contras de aquella decisión.

Casi como si me estuviese amputando una mano por voluntad propia. Qué exageración Dios.

Al momento de hacerme la cola ya para empezar la cirugía, como nadie quiso acompañarme, aproveché la audiencia y me apoyé en los demás estilistas para que fueran mis reporteros del acto en cuestión.

Y aquí les presento cómo tenía el cabello antes.

Sí, básicamente por las nalgas.

El estilista me hizo la cola, agarró las tijeras, y me dijo: “ajá, ¡a la cuenta de una, dos y tres!” y después de escuchar el último movimiento de la tijera, me pasé la mano por la nuca, al igual que la primera vez, y no caía absolutamente nada.

Una vez más me vi en el espejo, me puse las puntas cortas de cabello hacia adelante e igual que en el corte pasado me dije: “María Fernanda pareces un niño, ¿por qué c*ño no te puedes hacer un corte normal de pelo y ya?”

Long story short, ya con mi colita en la mano, decidí hacerme un tratamiento que te alisa el cabello por tanto tiempo (o algo así) para evitar que mi súper curly afro, ahora corto, se mantuviera en constante orden.

Y esto fue lo que me quedó: 

Días después, con el pelo asqueroso, porque además no te puedes quitar el producto ese hasta tantos días sin lavarlo, fueron pocos los que notaron el corte que me había hecho. 

A la siguiente semana fui otra vez a la fundación SenoSalud en Caracas, y entregué mi cola. Las representantes de la fundación me recibieron y me mandaron a firmar un libro de registro para constatar la donación. Al firmar el libro, me di cuenta que se estaban casi terminando las páginas, y por curiosidad decidí preguntar cuánto tiempo tenía siendo firmado. La señora me contestó que el cuaderno se había estrenado empezando febrero.

Se me cayó la quijada.

Miles de mujeres habían firmado ese cuaderno testificando que habían donado una cola de cabello para hacer pelucas, pero solo durante los meses de febrero, marzo y abril. Se podrán imaginar la cantidad de donaciones que llega a tener la fundación a lo largo del año.

El movimiento del cáncer de mama en Venezuela ha logrado un impacto gigantesco; siendo una enfermedad que le ha cobrado la vida a millones de mujeres en Latinoamérica, son muchísimas las fundaciones que se han creado en todo el continente para mantener informadas a las mujeres sobre qué tipos de cáncer podemos padecer, cómo los detectamos, y qué tratamientos se debería realizar.

Además de todos los movimientos que desarrollan las organizaciones sobre el cáncer de mama en Venezuela, la actividad de recolectar colas de cabello de la fundación SenoSalud me parece excelente. Estas personas se toman la dedicación de crear pelucas con cabellos de distintos tamaños, formas y colores para mujeres que pasan por tratamientos fortísimos, e invitan a otras mujeres que no necesariamente están en la misma situación para que donen una parte de su cuerpo que, sin importar las circunstancias, va a crecer otra vez, y va a ayudar a otra persona. 

Así sea por un familiar enfermo, un amigo, o por voluntad propia, no cuesta nada regalar ese pequeño detalle a mujeres y niños con otra realidad ajena a la nuestra. 

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