La masturbación desde el punto de vista de una sexóloga

La masturbación es un tema que incomoda al 80% de las personas. Se entiende el porqué, pero ya es hora de ser más abiertos con eso. Hay que dejar de evitar, y empezar a aprender todo lo que nunca se llegó a concientizar en las clases de Educación Sexual del colegio.

Esa es la razón por la que se empezó a honrar esta clase de contenido, por esa ignorancia de la que solo la falta de educación es culpable, y las ganas de cambiarlo.

Por suerte, existe una fascinante y profesional sexóloga que ha brindado su sabiduría a estos artículos dedicados al sexo y sus aspectos. Su nombre es Ysabel Velásquez y afortunadamente accedió a una entrevista acerca del autoplacer.

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¿Por qué la masturbación masculina es tan glorificada y la de las mujeres no?

El órgano sexual masculino está mucho más expuesto y socioculturalmente se ha relacionado el deseo sexual como una necesidad del hombre. Hasta hace poco menos de un siglo, se pensaba que la mujer no tenía deseo sexual – respondía solo a las “necesidades sexuales del hombre”, – y la respuesta sexual femenina no fue estudiada a profundidad sino hasta casi la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, y pese a tabúes y restricciones que también han sido reforzadas por religiones judeo cristianas, las mujeres siempre se han masturbado en secreto; Alfred Kinsey, pionero de la sexología, hizo una investigación exhaustiva con miles de entrevistas anónimas para su libro El Comportamiento Sexual de la Hembra Humana, publicado en 1953, descubrió que alrededor del 60% se masturbaba al menos una vez a la semana.

¿Crees que la masturbación es necesaria?

Sí, es una práctica necesaria para el autoconocimiento de la respuesta sexual. De hecho, casi la totalidad de las mujeres que reportan dificultad para alcanzar el orgasmo no se han masturbado nunca y no se atreven a comunicar a su pareja en la intimidad lo que les gusta. Esto se soluciona conociéndose para luego comunicarse con la pareja, recordemos que ellos no son adivinos, ni tienen un GPS sexual y que todas somos diferentes en preferencias y sensibilidad.

De los métodos de masturbación, ¿cuál es el más y menos recomendable?

Para el hombre una masturbación rápida es contraproducente porque su cuerpo se acostumbra a eyacular más rápido. La mayoría de ellos que reportan eyaculación precoz se masturbaban muy rápido siendo adolescentes para evitar ser descubiertos. Así que se recomienda que la masturbación sea lenta, en un sitio privado.

El abuso de la pornografía también es contraproducente porque se trata de un sexo de ficción que sobre estimula el imaginario erótico y luego les es difícil lograr una erección en una situación estímulo sexual real, también les hace tener ansiedad sobre su desempeño con una mujer porque la pornografía muestra un tiempo de funcionamiento sexual exageradamente largo e irreal, entre otras cosas falsas generadas por trucos de cámara y actuación.

Para la mujer, usar siempre el mismo tipo de estimulación, aunque la disfrute mucho, se convierte en un guión o una ruta segura hacia el orgasmo y lo ideal es que pueda disfrutar de variedad de métodos y estímulos, en intensidades. Aunque sabemos que nuestro centro de placer es el clítoris, no debemos de ir siempre y solo allí.

Para ambos sexos, masturbarse por aburrimiento, sin deseo, sin fantasear y yéndose directo a los genitales, aunque cause gratificación casi inmediata no es recomendable. Si bien es cierto que a veces deseamos una estimulación más inmediata para descargar tensión y otras una estimulación más lenta, no desconectemos el resto del cuerpo de la zona genital, sintamos paso a paso, sin apuros, con privacidad. La masturbación – cuyo nombre sexológico es Auto Ejercicio de la Función Sexual – es hacer el amor con la persona más importante: tú mismo/tú misma.

Es verdad que después de usar un vibrador, ¿las mujeres no vuelven a sentir la misma satisfacción con el miembro masculino?

El vibrador puede causar fijación de método, lo que significa que la mujer se acostumbra a llegar al orgasmo sólo a través de su uso, pero no es malo per sé. Si cualquier juguete se usa de forma lúdica, como parte de la variedad de estímulos que puedes disfrutar, no hay problema. Así que la idea es usarlo ocasionalmente, no siempre, como cualquier otro método de estimulación.

¿Podrías explicar cómo funciona eso de las ‘blue balls’ que le dan a los hombres?

Las blue balls o “cojonera” no es más que una erección no resuelta. El chico está excitado y no completa su ciclo de respuesta sexual. El cuerpo está preparado para la eyaculación y esta no ocurre porque no hay coito. Muchos varones suelen correr a masturbarse cuando esto sucede porque sienten dolor e incomodidad y están listos para eyacular, pero si no continúan la estimulación, el semen se retiene en los testículos, una vez pasa esa sensación de urgencia de la actividad sexual no pasa nada.

Últimamente se ha acuñado un término similar para las mujeres que llegan a excitarse, se sienten húmedas y no completan la actividad sexual llegando al orgasmo, se llama pink ovaries y la incomodidad viene porque la excitación se detiene, sin embargo, el término es incorrecto porque nuestros ovarios no emiten óvulos por ser estimulados sexualmente.

¿En los hombres la masturbación se ve como saludable más allá de placentero? Siempre hay datos por las redes sociales que indican sobre la circulación sanguínea, entre otras cosas

Es saludable para ambos sexos, en los hombres se habla de que una mayor frecuencia sexual – más eyaculaciones a la semana – protegen de la aparición de cáncer de próstata – sin embargo este es uno entre cientos de factores que inciden en la aparición de esta patología.

Un estudio interesante en mujeres menopáusicas arrojó que aquéllas que se masturbaban al menos dos veces por semana conservaban mejor su función sexual, acusaban menos resequedad vaginal asociada a la edad, mantenían sus tejidos más elásticos y tenían relaciones sexuales más placenteras en pareja.

La actividad sexual – en compañía o en solitario- es un ejercicio cardiovascular, por lo tanto muy saludable, ahora no debe ser hecha por obligación o porque es sana, sino conectarse con el placer a través de ella.

¿Cuáles son otras dudas frecuentes que las personas te hacen en tu profesión sobre la masturbación?

Si es normal que teniendo pareja continúen los deseos de masturbarse; y la respuesta es SÍ. La masturbación es un tipo de actividad sexual más, compartirla en pareja es una variante interesante y continuar haciéndolo en solitario es un derecho propio. No se trata de un sustituto del coito, ni algo de adolescentes que quieren experimentar, ni algo a lo que los adultos de cualquier edad tienen que renunciar. Por el contrario, es una práctica inherente a la sexualidad.

Otra duda frecuente es acerca de niños pequeños que se masturban compulsivamente. Durante la infancia son normales la conductas de autoexploración (no masturbación propiamente dicha), como las sensaciones de los genitales se están descubriendo es normal que los pequeños quieran tocarse, y ahí los sexólogos orientamos a los padres para que manejen la situación sin castigarlos porque es contraproducente. Ahora, recordemos que los niños no tienen conciencia de la conducta sexual adulta y cualquier comportamiento sexualizado que los padres observen puede ser indicio de abuso sexual infantil y eso debe manejarse en terapia con el niño y luego con los padres y/o cuidadores para luego diseñar un protocolo que le permita al pequeño superarlo sin consecuencias psicológicas y sin afectar su vida sexual adulta en el futuro.

¿Por qué es peor fingir un orgasmo?¿Cómo evitar eso?

Es terrible fingir un orgasmo, una mujer NUNCA debería fingir un orgasmo porque al hacerlo estás negándote a sentir. El sexo es cerebro y cuerpo, cuando finges te desconectas de sentir en tu cuerpo y le dices a tu cerebro que quieres parar, además le refuerzas a tu pareja que todo lo que hace te gusta, cuando no es así. Refuerzas su ego masculino, muy ligado socioculturalmente al desempeño sexual, mientras tú callas. A mediano y largo plazo odias el sexo, no eres capaz de excitarte y te será más difícil alcanzar el orgasmo porque existe un rechazo subconsciente a la actividad sexual.

¿Cómo se evita?

Conociéndote a través de la masturbación, descubriendo tus sensaciones sin vergüenza, guiando a tu pareja sin miedo, eso de que el hombre “te tiene que hacer sentir mujer” es un mito, el sexo está para que ambos disfruten y la responsable de tu placer eres tú, siempre. Dile lo que te gusta, comunícate verbal y no verbalmente, deja de un lado los tabúes, los hombres se excitan y disfrutan más cuando te ven a ti disfrutar del encuentro.

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