La Infiltrada: ¡Para las mujeres todo es más fácil!

La Infiltrada: ¡Para las mujeres todo es más fácil!

Más fácil que aceptar las consecuencias de tus errores personales y todo el privilegio que te da la sociedad por ser hombre, es reflectar tu posición de poder. Cuando eres un bro, lo haces viendo las tres situaciones en el mundo en las que una mujer puede tal vez tener más facilidades que un hombre, convencerte de que el feminismo es una mentira, y decir:

“¡Para las mujeres todo es más fácil!”

Qué tan frecuente se escucha: cada vez que tienen que confrontarse con la idea de que el feminismo es algo real.

En contexto: un bro está luchando por levantarse de la cama cuando ve la hora, se da cuenta que tiene 15 minutos para llegar a su trabajo al otro lado de la ciudad, e inmediatamente corre al baño a cepillarse los dientes.

Abre su clóset y elige cualquiera de las camisas perfectamente planchadas -por su mamá- y sale disparado a sentarse en la mesa del desayuno. Su mamá le sirve un plato, y su hermana casi le lanza el café encima explicándole que tiene un parcial en media hora y va súper tarde. El bro se atraganta y sale corriendo dejando los platos en la mesa, como siempre, porque limpiar platos es de mujeres. Mientras espera el autobús su novia le escribe que se siente mal y está triste y más cosas de “jevita ladilla” que ignora porque las mujeres están locas y hay que desestimar sus sentimientos.

Finalmente llega a su oficina, saluda a Mirta, la secretaria que tiene que gastar 30% de su salario mínimo en secarse el pelo porque las mujeres con el pelo rizado son desordenadas y feas, además de que sube mil escalones con tacones de 10 centímetros porque todo el mundo sabe que las mujeres no pueden hacer trabajo de oficina en zapatos planos. El bro se sienta en la oficina que comparte con el culito que se graduó con él y que anda todo el día asándose dentro de las 10 chaquetas que tiene que usar porque el jefe de ambos no se da cuenta que es incómodo que le mire el escote en vez de los ojos.

Después de todo un día de interrumpir a sus compañeras en la oficina, subestimar a su novia, y hacer el trabajo por el que le pagan, sale de la oficina. Se monta en el autobús camino a su casa, cansado busca un puesto para sentarse pero todos están ocupados. Está resignado a apoyarse de cualquier tubo cuando ve que un tipo como de su edad se para y le ofrece su puesto a una mujer. Voltea los ojos y piensa “¡Para las mujeres todo es más fácil!”.

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