¿Cómo medir si vale la pena salir contigo, según lo loca y/o buena que estás?

¿Cómo medir si vale la pena salir contigo, según lo loca y/o buena que estás?

Hace un tiempo se hizo viral un video en el que un profesor daba en un salón de clase una lección sobre cómo saber cuánto ceder o no en una relación con una mujer, todo dependiendo de cuán loca y/o sexy era la misma.

El barrigón misógino de casi 50 años, alegaba que su experiencia de vida lo ha llevado a dar con la fórmula perfecta para saber si deberías seguir saliendo con una chama o si lo mejor salir corriendo de la relación.

El tipo seguro es el amante de Alessandra Ambrosio y por eso gentilmente enseña sus técnicas de casanova.

La fórmula era sencilla, en un eje de coordenadas cartesianas (ajá pensaban que aquí solo sabíamos de cholas con tacón e insultos a Mark Zuckerberg) se coloca en el eje de la “X” la locura y en el eje de la “Y” lo sexy de la mujer.

El infeliz decide que lo sexy se mide “como todos sabemos” de 0 a 10 y que la locura se mide de 4 a 10 porque “todas las mujeres son por lo menos un 4 de locas”.

Amárrense las pantys que ahora es que falta.

El gordo catedrático que se siente cómodo usando un estuche para el celular al estilo Palm, traza una línea que parte del vértice que une las dos rectas y la denomina “the hot/crazy line” o “la línea sexy/loca”.

Luego, procede a dividir el plano entre las partes en las que no deberías caer (del 5 sexy para atrás) y luego las áreas en las que se ubican las niñas con las que deberías considerar salir y aquellas en las que están las mujeres con las que deberías casarte.

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Como todo esto parece un mal chiste y algo que es imposible que tenga 5 millones de visitas en YouTube, voy a dejar que lo veas por ti misma.

Así mismo, entre un 8 y un 10 de sexy y por debajo de un 5 de loca, somos consideradas unicornios o transexuales, porque aparentemente todas en algún momento nos salimos de los carriles de la sanidad mental.

Por eso pregunto:

¿cómo no volverse loca frente a un grupo de bachilleres en el auge de su pubertad que se ríen mientras un profesor encasilla a las mujeres como dementes que se hacen valer solo por el tamaño de sus tetas?

Un comentario que sin duda suena a feminista radical que no se afeita las axilas, lo admito, sin embargo no hay nada más denigrante que ser reducidas a un plano de coordenadas en el que los hombres evalúen si merece la pena salir contigo porque no estás tan buena aunque eres “tranquila”. O peor, pensar que “mejor me la calo porque está buenísima aunque se comió a mi golden retriever de cena anoche”.

Tras unos cuantos minutos de calentura feminista (y varios insultos creativos al infeliz autor de la dicha escala), recordé que el planteamiento no me era tan ajeno.

“Por el santo nombre de Belinda, ¿Dónde había yo escuchado esta estupidez antes?”

Y como muchas de las respuestas a mis enigmas personales, la respuesta fue How I Met Your Mother.

Barnabas “Barney” Stinson fue el primero en introducir esta lección de vida a los hombres del mundo. En la serie la línea que parte del vértice es llamada “La diagonal Vicky Mendoza” y según cuenta el protagonista de moral dudosa de la sitcom, la mujer por la que se bautizó así la diagonal jugaba a desafiar todos los niveles de La Escala Sexy/Loca. Se afeitaba la cabeza y adelgazaba, apuñalaba a alguien y luego se operaba las tetas; por tanto saber si lo correcto era salir corriendo o disfrutarla por su atractivo, se volvió un total acertijo.

El planteamiento de esta teoría en HIMYM era para demostrar la teoría como una parodia, porque como todas las ideas provenientes de Barney, son tan ilógicas como absurdamente machistas, orquestados a la perfección para que por supuesto, den risa.

Ahí es cuando nuestro profe con olor a fracaso del primer video pierde, en primer lugar por exponer una fórmula robada nada más y nada menos que de una de las series de televisión más populares de la década, sino que no comprendió que el simple hecho de sugerir La Escala en el mundo real era tan insultante como subirle la falda a una mujer mientras cruza la calle y que no da risa.

¿Cómo quedaría una escala de hombres de este estilo?