Kombucha, la súper bebida de la nueva ola de alimentos

Kombucha, la súper bebida de la nueva ola de alimentos

Parte positiva de vivir en los tiempos caóticos en los que estamos, es que a pesar de políticos ineptos, inventos absurdos, contaminación que crece a pasos galopantes, modas que involucran crocs con medias y una era de música repetitiva; la comida se ha vuelto en un culto.

Cada vez más personas se interesan en probar productos nuevos, en difundir recetas, en combinar ingredientes y en hacer conocer productos fantásticos.

La onda fitness y las dietas saludables han cobrado gran protagonismo dentro de esta movida culinaria, y dietas que antes se caracterizaban por su rigidez y su saber perenne a cartón, hoy en día son más bien menús con recetas y productos que causan el mismo efecto:

“¿De pana esto no engorda?”

Supongo que alguien se dio cuenta que para que las cosas sepan bien no necesariamente tienen que llevar tocineta (sorpresa personal), y que con alguno que otro ajuste, comer bien también puede significar sentirse bien.

Aquí es donde entra el acaí, los aceites de coco, la quinoa, el afrecho, las almendras, las frutas deshidratadas, los edamames y el kale. Productos con protagonismo reciente por sus beneficios saludables además de su rico sabor (a excepción del kale).

Recientemente se ha levantado la vista hacia un té con beneficios para la salud que es derivado de un hongo. Pensando que aquí era donde yo trazaba la línea entre las nuevas tendencias y mi ímpetu en probarlas, quise contactar a expertas en el tema antes de caer en mis habituales prejuicios de niña malcriada.

Es que de verdad no sé si me entusiasmaba demasiado la idea de tomarme un té caliente de caldo de champiñones.

Aquí es donde aparece Maru, creadora de Kombucha Salud, una bebida artesanal producida en Caracas que es efectivamente este té de hongos que descubrí.

Resaltando mis rasgos de intensidad, no pude evitar preguntarle a bala de cañón a qué sabía su producto, sin darme cuenta por supuesto, que realmente lo que estaba preguntando es si estaba a punto de probar un destilado de portobello.

Amablemente me explicó que el Kombucha es una bebida fermentada que se produce a partir de un hongo que proviene de la planta de té.

Se ve más o menos a sí:

El Kombucha, según me cuenta, no está muy claro en cuanto a sus orígenes pero se cree que viene de China y que se utilizaba desde hace miles de años para beneficios de salud.

Maru prepara su versión artesanal del té de Kombucha a partir del de té verde, pero existe Kombucha de té negro también. Su primer encuentro con el té fue tras una larga búsqueda de medicinas alternativas para curar una condición grave del estómago del que sufría.

Pasó años sometida a terapias y medicinas convencionales que en ocasiones empeoraron su estado, luego recurrió a dietas innovadoras que tampoco funcionaron y con el espíritu un poco roto, pensando que iba a vivir el resto de su vida sometida a la incomodidad de su estómago; una nutricionista en California la introdujo al maravilloso mundo del Kombucha. Luego, en una conferencia de salud en Barcelona aprendió de sus beneficios y ahí se enganchó.

“Al tomar el té me sentía con más capacidad de digerir los alimentos que era mi principal problema. Fue casi inmediato.” comenta.

Por lo que decidió producirlo para consumo propio en su casa y luego vio en él un negocio en potencia.

“Yo empecé a fermentarlo para mi consumo propio y luego que tuve la experiencia y el conocimiento suficiente para decidir producirlo para otras personas y poder darles sanación indirecta”.

Porque así es como funciona el té, ayuda a balancear la digestión y el sistema gástrico y aunque el internet alega que hasta quita las arrugas, Maru solo ha escuchado que mejora la visión.

“Su sabor te recuerda a la cidra o quizás a la champagne”, me comentaba mientras yo dudosa acercaba la botella de vidrio a mis labios. Por un momento entré en pánico porque temía que si no me gustaba el Kombucha, mi cara de desagrado iba a ser evidente e iba a quedar como una ridícula.

“Dios por favor, si sabe rico prometo no fumar un cigarro más nunca” recé. Y mis plegarias fueron respondidas.

Evidentemente sabía como un jugo Mott’s efervescente, una especie de té verde con gas, dulce y refrescante.

A lo comercial de Coca-Cola sonreí luego de probarlo y pregunté si el Kombucha era compatible con alcohol. Para no salir de mis costumbres de imprudente, pues.

“¡Claro! Lo puedes mezclar con frutas, inventar cositas ricas. Se presta perfecto”.

Maru confiesa que la meta de Kombucha Salud es “crear Conciencia de los Beneficios del Té de Kombucha en la mayor cantidad de gente posible”, porque sin duda además de saber bien, es vivo ejemplo del efecto positivo que puede tener.

Kombucha se suma a la lista de nuevos productos saludables y ricos de moda. Mi rol como activista de la comida sabrosa, es no dejarle esta bebida solo a los intensos del fitness y la salud. Vale la pena que los amantes de la tocineta también lo adoptemos.

Sigan a Kombucha Salud en Instagram @kombuchasalud para más detalles.

TheA logo
Suscríbete
Sabemos que suena sospechoso... pero hazlo