Hablemos del ‘self-harm’

Hablemos del ‘self-harm’

Además del consumo de drogas y alcohol, existe otro comportamiento nocivo para la salud del que no se habla lo suficiente: el self-harm.

El self-harm o daño autoinfligido es una acción intencional que afecta negativamente la salud física y psicológica, o al menos así lo definí después de una conversación con una profesional. Se manifiesta en distintos comportamientos, ya sea a través de la automutilación, bulimia o anorexia

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Con la Dra. Beatriz Manrique, hablé de por qué sucede, cuáles son las mejores maneras de enfrentarse a estas peligrosas prácticas, y cómo puedes brindarle la ayuda apropiada a alguien que se encuentra sufriendo esto. Pero primero, una introducción: 

La psicóloga venezolana Beatriz Guzmán de Manrique es licenciada de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en Psicología con un post-grado en Psicología Clínica y doctorado en Psicofisiología

Fue directora a nivel nacional del «Proyecto Familia» del Ministerio de Estado para el Desarrollo de la Inteligencia durante 1979 hasta 1984. También es la fundadora y la actual presidente del Centro de Investigaciones para el Desarrollo Integral Humano a través de la Comunidad (CEDIHAC). 

Se dedica a ser investigadora social y psicoterapeuta individual y grupal de niños, adolescentes y familias. Sus investigaciones tuvieron reconocimiento internacional. También, comparte sus conocimientos con estademama.com, un portal dedicado a acompañar a aquellas mujeres que aspiran ser mamá o a las que ya son. Prepara a las madres para que «se transformen en mujeres conscientes y críen niños con mentes y cuerpos sanos». 

Durante muchos años dio clase de Psicología Evolutiva, Psicología de la Personalidad en la UCV, la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), y la Universidad Metropolitana (UNIMET)

Los casos de self-harm, según la prestigiosa psicóloga, se presentan mayormente en los adolescentes más que en adultos o niños.  «La adolescencia es una etapa de transición muy fuerte, porque no eres un niño pero tampoco un adulto,» dice la doctora, «Es una etapa bellísima de la vida si se sabe tratar bien»

Con ella, desglosaremos las tres preguntas más usuales: 

  • ¿Por qué sucede?
  • ¿Qué hago si estoy pasando por esto? 
  • ¿Cómo puedo ayudar a alguien que lo está sufriendo? 

¿Por qué sucede? 

«Yo creo en la tecnología, tiene unas ventajas enormes,» dice, «pero también están las desventajas». Según la doctora, hay adolescentes que todavía no tienen la suficiente madurez para asimilar toda la información que encuentran en la web. El acceso a tanto contenido puede ser negativo, así como la navegación en redes sociales. Despiertan curiosidad en el alcohol, sexo y drogas, como todo joven en crecimiento. 

Gracias a tanta información, llegan a sentir emociones muy fuertes. Entre ellas se encuentran las abrumadoras como la tristeza, confusión, miedo, y más, pero como no están definidos surgen las dudas y de estas nacen la incertidumbre y la inseguridad

De allí proviene la culpa; la pueden sentir por muchas cosas, ya sea por cómo lucen, cómo se comportan o por factores externos como el bullying. «Se empiezan a sentir mal,» explica, «diferentes». Y es un tanto irónico, ya que normalmente buscan ser diferentes, mas todos están «uniformados». 

Si un adolescente no le tiene confianza a sus padres o a una figura adulta, ya sea otro pariente o un profesor, recurren a expiar la culpa, que consiste en castigarse. Por eso la figura de los padres es tan importante. Tienen que generar la suficiente confianza para que el joven pueda comunicarse libremente y expresar sus momentos de debilidad para así recibir apoyo, ya que no siempre las amistades cuentan con la madurez emocional para auxiliarlos. En caso de que no exista esa conexión entre los padres e hijos, las figuras como los profesores y psicólogos escolares son una «buena alternativa», ya que pueden desarrollar empatía con sus estudiantes.  

De no haber esa confianza, «se castigan para bajar la culpa que les provoca haber actuado de una determinada manera,» expresa. La religión tiene que ver dependiendo del enfoque que se le haya dado en el crecimiento del joven. «Cristo es puro amor pero hay enfoques de la religión que te enseñan mucho a castigarte,» dice Manrique, «Está la penitencia si te portas mal, por ejemplo, entonces piensan que eso es lo que tienen que hacer. Se lastiman cortándose».  

La relación de sus padres también puede afectar en estas prácticas dañinas, influyen en caso que sientan culpa si hay constantes peleas y el matrimonio es disfuncional. 

Se manifiesta la influencia de las redes sociales a través de lo que el adolescente descubre sobre lo que hacen otras personas deprimidas que experimentan esta culpa, y se convierte en una especie de cadena de acción al ver cómo otros se lastiman. «Se pueden hacer daño de muchas formas, no solamente cortándose» declara, «Sino también con anorexia y bulimia, eso es hacerte daño. He tratado casos de anorexia en donde las muchachas tienen la piel pegada al hueso. Hay peligro mortal». 

La especialista en bebés, niños y adolescentes cuenta que en los casos de anorexia «el índice de varones es más bajo que el de las hembras» gracias a la influencia de las redes en la imagen física «ideal». 

«Siempre quieren estar ‘bellas’ y ‘flaquitas’ porque para ellas es muy importante la pinta,» explica, «cuando en realidad lo importante es lo de adentro».

En síntesis, el self-harm sucede gracias a la culpa y es ocasionada por cuatro factores: la influencia de la información de la web, las redes sociales, y la religión. También, por la falta de confianza en las figuras representativas y armonía en su matrimonio.

¿Qué hago si estoy pasando por esto?

En caso de estar sufriendo de automutilación, anorexia o bulimia, lo mejor que puedes hacer es buscar ayuda. La comunicación es vital cuando expías tu culpa haciéndote daño. 

«Los papás son bien importantes,» dice Beatriz Manrique, «Deben generar confianza, ser abiertos y no juzgar a sus hijos, para que así ellos se sientan cómodos al momento de expresar lo que sienten». 

No siempre se debe recurrir a las amistades, lo ideal sería recurrir a una figura adulta, ya sean tus padres o profesores así como psicólogos escolares, para así al obtener este apoyo ver si hay necesidad de ayuda psiquiátrica o de un psicólogo. 

La solución se encuentra en admitir el problema y resolverlo lo antes posible, dados los riesgos mortales que posee el daño autoinfligido. La vida es dinámica, y puede cambiar para mejor. Manrique dice:

Hay esperanza, sé valiente en reconocer que necesitas ayuda y hazte escuchar. Es importante atenderte, porque eres importante. Tu circunstancia, sea la que sea, mejorará una vez que la enfrentes. Sé que puedes.

¿Cómo puedo ayudar a alguien que lo está sufriendo?

Si eres amiga o novia:

Apoyándome de lo que dijo la Dra. Manrique, motivando a tu ser querido o amiga a buscar ayuda profesional o adulta es la mejor manera de ayudar. Si lo ves necesario, comunícalo tú misma a sus representantes, con prudencia y respeto. Tus intenciones son de oro, y por eso tus acciones tienen que ser sinceras. Haz sentir a esa persona que es amada, querida y valiosa, dado que realmente sientes eso por ella. 

Y por supuesto, recuérdale a esa persona que no es su culpa. A veces recordárselo podría ser de gran ayuda. También, es esencial que no la victimices ni etiquetes. 

Si eres padre/representante:

Escucha y apoya. No juzgues ni etiquetes. La confianza es vital para desarrollar empatía y poder ayudarlos. Tus [email protected] tienen que ser capaces de contar contigo, y eso depende de ti. Considera buscar ayuda profesional, ya sea con los psicólogos escolares de su escuela correspondiente o externos. 

«No etiqueten. No son ‘bulímicos’ o ‘anoréxicos’ o ‘depresivos’,» dice la psicóloga, «Ellos son cambiantes. Etiquetar a un niño o a un adolescente me parece mortal. Hace falta oírlos, respetarlos, y confiar en ellos». 

Y recuerda…

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