The Girl Code: ‘Hay cosas que le deberás prestar a tus mejores amigas, aunque tu sano juicio te indique lo contrario’

The Girl Code: ‘Hay cosas que le deberás prestar a tus mejores amigas, aunque tu sano juicio te indique lo contrario’

En el mundo existen profesiones tan asquerosas como bizarras.

Hay personas llamadas “jueces del olor” que se dedican a usar su olfato para el bien de la ciencia. Su labor es determinar qué huele bien y qué no para ajustar fórmulas de pinturas de uñas, tintes y hasta pasta de dientes y desodorantes.

También hay personas que se dedican a limpiar cloacas, es un trabajo necesario y alguien tiene que hacerlo. Más de cien limpiadores de cloacas mueren al año debido a la exposición de gases tóxicos y bacterias.

Menos riesgoso pero igual de desagradable es el trabajo de aquellas personas que están encargadas de recoger el semen de los animales de granja para fecundar a las vacas, caballos y ovejas artificialmente y así asegurar el negocio.

¿Y cómo olvidar a los dentistas? Aquellas personas dedicadas a hacer ver rutinario y común una de las profesiones más asquerosas del mundo. Literalmente te sacan el sucio de entre los dientes que tienes guardado desde cuarto grado.

En ocasiones figura en esta lista el trabajo de las mejores amigas, ya verán por qué.

Capítulo 21 de The Girl Code: “Hay cosas que le deberás prestar a tus mejores amigas, aunque tu sano juicio te indique lo contrario”.

Toda mujer hecha y derecha que se digne a ofenderse cuando el empaquetador del automercado le diga “señora”, deberá jurar solemnemente prestar algunos artículos a sus mejores amigas en casos de emergencia aunque esto le genere desagrado.

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A continuación se expondrán algunos ejemplos:

Si tu mejor amiga manchó su ropa interior en tu casa, deberás prestarle una pantaleta tuya.

Si tu mejor amiga tiene una cita luego de que fueron a comer mexicano y ella no tiene cepillo de dientes pero tú sí, le prestas el cepillo sin refutar.

Si tu mejor amiga tiene una entrevista de trabajo y se quedó a dormir en tu casa para prepararse la noche anterior, sin chistar le das tu desodorante.

Si tu mejor amiga va a conocer a sus suegros y se le mojaron los zapatos blancos, aunque le hiedan a azufre los pies, tú le prestas tu par favorito.

Si tu amiga tiene el pelo más aceitoso que una empanada de Playa Parguito, cerrarás los ojos y le prestarás tu cepillo de pelo para que se haga una cola y no sufra escrutinio social.

Esta regla se rige velando que las mejores amigas siempre se apoyen en casos de emergencia por más desagradable que sea el apoyo.

Hoy ella, mañana no tan probablemente tú, pero no importa amas a esa asquerosa porque es amiga tuya.

Yo, como mujer hecha y derecha juro solemnemente seguir el artículo 21 de The Girl Code.

¡HOOZA!