En boca de El Bar Caracas

Quienes disfrutamos de salir a bailar, tomar y comer siempre estamos en búsqueda del próximo lugar en el que podamos realizar estas actividades de la mejor manera. En la mayoría de los sitios solo podemos hacer alguna de estas cosas y no más de una al mismo tiempo, lo cual puede limitar nuestros planes. Ubicado en el Hotel InterContinental Tamanaco, El Bar Caracas es algo parecido a un camaleón que cambia de color según la voluntad de quienes lo albergan esa noche: puede haber un jueves tranquilo que, desde las 4:00pm hasta las 7:00pm, invita a su Happy Hour a aquellos que cansados después de un día en la oficina desean relajarse, el día siguiente puede convertirse en una fiesta alentada por los ritmos del DJ de turno y quizás el sábado será una noche de amigos, tapas y tragos. Incluso los domingos el bar ofrece brunch, respetando el sueño de los trasnochados con un horario de 11:00am a 5:00pm. Para este artículo, sin embargo, nos concentramos en el aspecto más fiestero del recinto. 

Los que van a El Bar Caracas cuentan con dos opciones al entrar. La primera es pedir algún servicio tradicional, pero muy bien equipado, de su licor de preferencia. La segunda es sumirse a la creatividad de los bartenders, que ofrecen tragos riquísimos, pero sobre todo diferentes. Las dos alternativas se pueden acompañar con tapas para picar como tequeños, croquetas, empanadillas y tostadas, entre otras, o una delicada hamburguesa o panini di prosciutto para quienes hayan ido más hambrientos. 

El Bar Caracas ambiente
Terraza de El Bar Caracas de noche

Al entrar, el lugar tiene una sala tipo lounge con luces, sofás y sillas para los que quieran disfrutar de una conversación placentera sin que la música del DJ sea una interrupción. Afuera del área hay una terraza lista para acoger a un grupo de amigos, pues cuenta con mesas, sillas y sofás que dejan suficiente espacio para bailar por si la noche se torna en una fiesta. 

Ya que tienen una idea del ambiente, vamos con lo bueno: la comida y bebida. Pedí a mis anfitriones que me dieran lo que quisieran en cuanto a tragos y que los acompañaran con sus recomendaciones de tapas.

Primero vino a la mesa un Strawberry Wild, combinación peligrosa de gin y sabor frutal con suficiente fuerza para hacer que después de tres de estos no recuerde nada al día siguiente. Creo que es una excelente opción para los fanáticos de los tragos frutales.

El Bar Caracas margarita
Strawberry Wild: gin, parfait amour, jarabe de fresa cítrico, zumo de limón y fresa fileteada como decoración

Luego, se acercó lo que sería uno de mis tragos favoritos de la noche: el Young and Beautiful. La textura es similar a la de una piña colada, pero sustituye el coco por cambur. Es muy refrescante, frutal y tiene la cantidad perfecta de azúcar para mi gusto, lo que lo hace un trago dulce que no empalaga. La esfera de piña caramelizada es uno de sus toques más geniales, puesto que debe consumirse junto al trago y la combinación de sabores es muy satisfactoria. 

coctel de ron
Young and Beautiful: ron oscuro, cubos de piña, cambur en trozos, vainilla, limón, azúcar, esfera de piña caramelizada con azúcar, canela y flambeada para aromatizar

Para acompañar estos tragos vinieron el carpaccio trufado y las croquetas del día ―de cangrejo, en nuestro caso―. El carpaccio fue mi comida favorita de la noche, ya que adoro cualquier cosa que tenga trufa. Viene acompañado con algunos pancitos, pero honestamente es lo suficientemente exquisito como para disfrutarlo enrollado con lo que lleva encima. 

El Bar Caracas carpaccio
Carpaccio trufado: solommo, aceite trufado, duxelle

Las croquetas ofrecían el contraste perfecto entre crujiente por fuera y cremoso por dentro, con un sabor muy rico a cangrejo. La salsa las acompaña muy bien, cortando un poco la cremosidad de las croquetas. Sin duda es un plato que funcionaría como un crowd pleaser para un grupo de amigos. 

El Bar Caracas croquetas
Croquetas de cangrejo

El trago siguiente fue el Red Chili Margarita, una opción que eligió el bartender al vernos cara de buenos comensales ―¿o debería decir bebedores?―. Pienso que no es un trago para todo el mundo, pero sí para los aventureros y para aquellos a los que les gusta el picante. Es una especie de mezcla hecha con patilla entre una margarita y un Bloody Mary. Muy interesante creación del bartender, que siga dejando su imaginación volar y me llame cuando se le vuelva a prender el bombillo. 

El Bar Caracas coctel
Red Chili Margarita: tequila, triple sec, zumo de limón, jarabe de goma, patilla, tabasco y slice de patilla decorativo

Al próximo trago, llamado Old’s Sour, lo describiría como un híbrido entre un “trago de tipo” y algo más aventurero, puesto que los ingredientes no son tan descabellados, pero la elección cuidadosa de la canela y las gotas de amargo de angostura llevan este trago a otro nivel. 

El Bar Caracas old sour
Old’s Sour: frangelico, clara de huevo, ron, limón, jarabe de goma, gotas de amargo de angostura, canela y hierbabuena

Estos tragos los acompañamos con dos platos: tequeños de queso con papelón y tostadas con morcilla y manchego. Los primeros estaban exquisitos, conservando la calidad y sabor de un tequeño tradicional bien hecho. Además, para mí siempre será un plus que me ofrezcan papelón en vez de salsa de tomate porque la odio. 

El Bar Caracas tequeños
Tequeños de queso con papelón

Las tostadas de morcilla serán un hit para todos los amantes de la morcilla y el manchego hace un muy buen trabajo cortando la grasa de esta. 

pasapalos venezolanos
Tequeños de queso con papelón y tostadas con morcilla y manchego

El próximo trago fue una petición personal: un Aperol Spritz. Este es un cóctel muy rico e interesante porque tiene en su lista de ingredientes el Aperol y el aguaquina, que tienen un sabor amargo que se balancea a la perfección con el zumo de limón y las burbujas del espumante. 

El Bar Caracas aperol spritz
Aperol Spritz: rodaja de naranja, espumante, Aperol, aguaquina y zumo de limón

El siguiente trago también fue una petición personal ―cómo se nota que estaba entrando en confianza con ayuda de los tragos―, mi favorito en el mundo: un Amaretto Sour. Este cóctel era todo lo que tenía que ser: dulce, frío, un poco ácido y cremoso con la clara de huevo batida arriba. Era justo lo que estaba buscando. Creo que volvería a El Bar Caracas solo por las ganas que tengo de verme con este Amaretto Sour de nuevo.

El Bar Caracas amaretto sour
Amaretto Sour: amaretto, zumo de limón, azúcar, hielo y clara de huevo

El último plato de la noche es uno simple pero que siempre me ha gustado mucho: el pan tumaca. En este caso, fue la elección perfecta para terminar la velada con algo ligero y además salado para balancear la dulzura de los tragos anteriores. Estaba muy rico y tenía un sabor italiano tradicional.

pan tumaca
Pan tumaca: tomate, aceite de oliva, ajo y pimienta

Debido a su naturaleza, El Bar Caracas atrae a todo tipo de personas, independientemente de que sus objetivos para la noche sean distintos. Por eso imagino que habrá quienes se limitan a los servicios tradicionales o quizás solo los tequeños. A esas personas les digo: ábranse a la experiencia y permítanle al bartender jugar con su paladar con la larga lista de tragos originales del local. Todos podemos identificar fácilmente el arte culinario y respetar a los chefs que preparan un menú para sus comensales, pero es hora de reconocer más ampliamente la labor de un bartender que sabe utilizar sus recursos ―créanme que en El Bar Caracas tienen una despensa interesante― y puede crear maravillas a la altura de la comida para que todos tengan una experiencia espectacular. 

Trae buena compañía y El Bar Caracas se encargará de igualar su calidad con sus ricos tragos y comida para la ocasión. 

Decoración del bar

Salí del bar feliz, satisfecha, un poco borracha, pero con muchas ganas de volver con más amigos con los que compartir la experiencia. 

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