El largo de tu compromiso también determina el largo de tu éxito

El largo de tu compromiso también determina el largo de tu éxito

La palabra compromiso ya hace demasiado ruido a estas alturas de la vida. Nadie se calla al respecto. Incluso intenté hacerlo más fácil para ti buscando un sinónimo, pero el resto son igual de desagradables: obligación, deuda, y demás. Luego me di cuenta que no hay forma de ponerlo más lindo.

Un compromiso es un compromiso y ya, lamentablemente aún no se han inventado atajos para lograr lo que queremos y eso es a lo que me voy a referir en los siguientes párrafos sin parecerme a tu mamá cuando no recoges los platos de la cocina.

Así que, hablemos de tu trabajo de 8:00 a 5:00p.m. donde no haces lo que de verdad quieres pero igual paga tus birras de viernes por la noche; de tu carrera que ya te está aburriendo el alma pero de la que aún necesitas para tener tu título y ser alguien en la vida. El primero es un compromiso a corto plazo, el segundo es uno a largo plazo. El primero satisface necesidades cada quincena y el segundo, el resto de tu vida (o gran parte de ella, al menos).

Pero, ¿cuál es más importante?

Las dos son igual de determinantes en tu vida, pero la verdad es que no puedes tener solo metas a corto plazo en tu vida. Pero tampoco puedes tener solo a largo plazo como ese amigo que dice que va a ser un cineasta increíble pero solo se dedica a ver películas en interiores en su casa y no tiene las mínimas nociones de fotografía, estética o narrativa.

Te pondré el ejemplo que encuentro más cercano: yo. Tengo un trabajo que me gusta y una carrera que me ha sacado la chicha desde hace cuatro años. Sin embargo, no es un trabajo en el que pretendo estar por los próximos 10 años. Quiero viajar por el mundo, quiero escribir novelas y que prácticamente pueda tener la vida de un comercial de perfumes de Dolce & Gabbana.

Y para tener eso, tengo que trabajar ya sin dejar de lado lo que me paga mis compras frustradas de libros y mis manicuras quincenales.

Para tener esa vida tengo que dedicar un tiempo todas las semanas para escribir mis historias, tengo que prestarle atención al recordatorio de Duolingo para mis lecciones diarias de italiano (porque el amor de mi vida serán un italiano a lo Marcello Mastroianni) y por supuesto, tengo que terminar mi carrera para tener más tiempo y paz mental de hacer todo lo anterior.

Tener sueños es lindo, pero trabajar un poco todos los días es de valientes. Nunca vas a escuchar que alguien se volvió una leyenda viviendo su vida como si estuviera en un túnel, siguiendo de largo sin mirar nunca qué más hay allá afuera.

Recordatorios válidos para esos momentos en los que “no tienes tiempo para eso”:

  • Es para ti, y para más nadie. Demúestrate un poco de cariño.
  • Te gusta, por lo tanto disfruta en lugar de posponerlo para seguir viendo memes o series. Netflix seguirá ahí para cuando termines.
  • Te vas a ver súper cool cuando logres todo lo que te propusiste, para ti y tal vez inspires a alguien más.
  • Todo esfuerzo vale la pena.
  • El miedo es para pendejos, si no tienes nada que perder, hazlo.

En fin, haz lo que te dé la gana. Solo tú sabes quién quieres ser de aquí a 10 años.