Duff: el peor estereotipo

Es hora de acabar con las ‘Duffs’

Hay un estereotipo súper terrible y silencioso: el de las Duffs.

¿Qué c*ño es una Duff? Viene de Designated Ugly Fat Friend… y como cada vez que se usa Ugly y Fat en la misma oración se refiere a que no tienes las facciones de Amber Heard y pesas más que Jennifer Lawrence.

Básicamente cualquier persona promedio puede ser una Duff a los ojos de la clase de douche que usaría esa palabra.

El concepto de Duff no es excesivamente terrible per se. Siempre alguien pensará que muchas otras personas son feas, siempre alguien te desestimará porque no haces nada por su pene, y siempre habrá algún imbécil para quien ser gordo es automáticamente sinónimo con ser feo. El problema real, nace con el trato hacia la Duff.

Esto es lo que pasa, cuando alguien te considera una Duff, no es que te deja en paz para ir a buscar pastos más canónicos, por el contrario empieza una relación extraña que cumple un ciclo súper básico y predecible:

Etapa de identificación: un douche te ha identificado como un blanco. Tienes amigas que “están más buenas que tú”, y por lo tanto vas a volverte el puente entre los penes que quieren llegar a ellas, y las vaginas que tienen.

Etapa de objetificación

Esta es la etapa en la que el patán te trata como un objeto “no cogible”, y a tus amigas como objetos “cogibles”. A ti te habla y establece una relación emocional en la que te conviertes en su bff, y con el favor de Cthulhu no desarrollas un crush. A una de tus amigas simplemente la identifica como el “amor de su vida” sin nunca haberle dirigido la palabra.

Etapa de confusión innecesaria

Si alguna vez has querido vivir dentro de una comedia romántica, sé la Duff de alguien porque es prácticamente garantizado que todo se volverá ridículamente complicado. 

El douche, en su afán por volverte su Hitch personal, se acercará demasiado a ti y todo será incómodo y confuso y habrán sentimientos raros de por medio. Si por alguna razón pasas por un makeover personal, vas a volver todo más raro aún porque pasarás de objeto “no cogible” a objeto “semi cogible” y el falo del patán no sabrá qué pensar y eyaculará indiscriminadamente.

Etapa en la que te hartas

Ser la muletilla emocional de alguien que solo te quiere cerca en tanto tenga oportunidad con tus amigas, es horrible y fastidioso. Más tarde que temprano querrás salirte de la situación y volver a ser un humano completo cuyo valor no depende de las vaginas que tiene cerca.

Es deshumanizante y en general, una estrategia patética de parte del douche de turno. Primero que nada, jamás tendrá chance con tus amigas, y segundo, está fomentando una amistad transaccionaria y objetificante.

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Como alguien que, al menos una vez, ha estado en papel de Duff, digo que es hora de terminar con esto. Si un patán quiere con tus amigas, que vaya directamente a ellas, si alguien quiere ser tu amigo netamente platónico que sea porque eres genial y no porque te está utilizando. Dejemos vivir en una mala comedia romántica en la que a los 45 minutos dejas de tener lentes de pasta y mágicamente te transformas en “un culo” y vas con tu crush al baile. 

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