Tu peor pálida en las redes sociales

Creo que lo más millennial que puedo decir sobre este tema es que yo vi a las redes sociales crecer, desde ser chats de MSN con emojis súper niches, hasta en chats de Whatsapp y Facebook con stickers, gifs, y emojis que tienen incluso a una muñequita disfrazada de David Bowie.

Sin embargo, estas herramientas para hacer una rigurosa red de contacto de “echar los perros”, tiene sus desventajas. No todo es publicar fotos en trajes de baño cuando viajes a Margarita, sino que te expones a que cientos y miles de personas la vean. Pueden ser tus amigos, pueden ser pervertidos, no importa, estás indicando que estás de acuerdo a todos te vean.

Muchas veces no piensas en lo fácil que pueden acceder los demás a esas fotos o pedazos de pensamientos porque todo eso se va a un hueco negro que desconocemos por completo llamado Internet. Y lo que lances a ese hueco negro no siempre es apreciado por el mundo posmoderno en el que vivimos, donde absolutamente todos tienen una opinión.

Estas personas por un momento se confiaron, pero luego las redes sociales los pusieron en su lugar y bajo su mando como nos habíamos acostumbrado a creer.

“Mi mayor pálida fue con algo político. Cuando salió el video de Leopoldo López el día que Leopoldo Castillo anunció su muerte en Twitter, yo hice unos tweets sobre que me parecía que estaba mal editado (no dije que era falso, sino que estaba mal editado y que era mi perspectiva audiovisual de ese hecho). Esa noche no pasó nada. Pero al día siguiente comenzaron a llegarme notificaciones y notificaciones, hasta en Instagram. Cuando llegué a mi casa y revisé, mis tweets estaban en cuentas amarillistas que titulaban: «prueba contundente de que el video de Leopoldo López es falso». Tuve que escribirle a cada una de las cuentas y pedir que bajaran la publicación porque utilizaron los tweets sin mi autorización para una información que no es cierta. Que lo estaban distorsionando. Estaba con el miedo de que fuera el SEBIN a buscarme” -Sara.

“Recuerdo una vez que estaba con mi ex en su casa y él estaba cocinando y yo me puse a revisar el Instagram, veo en mi feed una foto de una chama a quien sigo, es una amiga de él y en la foto salía ella en ropa interior. Él le dio like y le comentó: ‘¿Por qué eres tan sexy?’. Se lo mostré y le dije que no me había gustado porque se podía malinterpretar y todo eso pero su respuesta fue ‘Ajá, ¿y qué tiene de malo? Lo seguiré haciendo'» -Lucía.

“Hace unos años estaba muy activa en la movida musical porque tenía una banda y me obligaba a frecuentar muchos lugares públicos, básicamente locales nocturnos. Y un día mi hermano, que también estaba en la banda, me dice que me está escribiendo alguien al fan page de la banda y mi hermano me pidió que le respondiera al privado. Una vez que le respondí, esta persona me empezó a escribir todos los días diciendo que estaba enamorado de mí, que yo era la mujer de sus sueños. Un día tuve una presentación y él me dice que va a ir a verme, solo bastaba eso para yo angustiarme demasiado porque me escribía hasta de sus sueños íntimos. Cuando estábamos sacando los instrumentos del lugar, veo que hay un chamo parado al frente de nosotros, pero yo ni pendiente. Nos dice ‘Épale, María, muchachos, ¿cómo están?’, yo lo saludo y el pana me responde ‘Yo soy el que te escribe por Facebook’ y yo como que ‘ah ok, gusto en conocerte’ y me fui súper asustada. No me dejé asustar porque no lo sentí una amenaza como tal y le dejaba de responder, entonces él me dejó también de escribir poco a poco y ya ahorita eso pasó. pero en el momento me asusté bastante. Fue rudo, de pana” -María.

“Esto le pasó a una amiga, que ella quiso mandarle una nude a un chamo y sin querer como que se confundió de chat y se lo mandó a su mamá. Ella entró en pánico y me llamó a mí porque no sabía qué hacer o cómo reaccionar si su mamá le decía algo. Al final la mamá fue demasiado pana y se tripeó el error. Le dijo que ‘wow, hija, te dije que esas clases de yoga nos iban a hacer bien a la figura’ y cosas así muriéndose de la risa. Supongo que a ella realmente no le importó, pero mi amiga estaba que sí se moría de la pena. Era como que te viera tirando, súper incómodo”– Arianne.

“Una amiga cuando apenas tenía 14 años mandó una foto desnuda a su novio y en 4 meses toda Venezuela la tenía. Hasta el día de hoy muchos la conocen como ‘la de las fotos desnudas’. Pero nada, con su personalidad ahí mismo lo superó”.   – María Teresa.

Después de estas historias lo que provoca es darle click a “cerrar sesión” para siempre.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
Hazte un favor, no le revises el celular a tu pareja