Las peores declaraciones de amor

Las peores declaraciones de amor

Dicen por ahí que las dos cosas más difíciles de decir (además de “tienes un moco”) es “te amo” y “ya no te amo”, en especial cuando se las dices a alguien que quieres. Sin embargo es un acantilado al que tenemos que saltar porque si no, ¿cuál es la gracia?

Muchos terminan conquistando el mundo y otros terminan meando fuera del perol, pero de una de las maneras más humillantes posibles y esa es la apuesta. A diferencia de un hombre de las cavernas mudo, ciego y sordo, necesitas el contacto humano y eso, más unos cuantos factores sociales, te termina ubicando de rodillas frente al “amor de tu vida” o del año, como lo quieras poner.

Porque that’s life.

Así que aquí están las historias de quienes asumieron su barranco como no seres de cavernas mudos, ciegos y sordos que son.

“A mí una vez una pana se me declaró por WhatsApp a las 7 de la noche, hora en la que estaba jugando fútbol. Revisé el teléfono porque se había ido la pelota, lo leí, llegó la pelota, la dejé en visto y me fui a seguir jugando. Al día siguiente un pana me dijo ‘eres sendo mamagüevo’ y yo ‘¿por qué?’ y me dijo ‘la pana esta no sabía si hacerlo porque le daba pena y yo la animé a que lo hiciera, ¿le vas a salir con esa?’ Después no le dije más nada. Ahora me acuerdo y me da risita” -Samuel, mi amigo mamag*evo.

“Estuve saliendo con este man por burda de tiempo y cortamos. Un día, sin querer, terminamos los dos en la misma reunión, de casualidad. Nos comportamos como adultos y solo dividimos la reu, tranquilamente. Pero, de la nada, el pana salió, me vio, cruzó toda la habitación con una determinación malintensa y con burda de energía periquera encima se me arrodilló. ‘Arianne, vuelve. Cásate conmigo, eres el amor de mi vida y no te voy a perder’. Todos estaban así horrible en silencio y yo solo lo miré y le dije ‘no’” -Arianne.

“Sé de un chamo que cuando estábamos en el liceo le compró un ramo de rosas (grande) a una chama y él fue en el recreo a declararse. Lo rechazaron al frente de todos, se burlaron de él, le quitaron las rosas una por una y fue chimbo, pues, la chama se burló de él y todo” -Óscar.

“Después de un mes de estar saliendo, un chamo me invitó a una reunión con su familia y después salimos a una fiesta en donde, de la nada, me pidió que fuera su novia. Yo le dije y que no y el pana como que se la tomó full mal, comenzó a beber demasiado y cuando yo le pregunto que qué le pasaba él comenzó a gritar “es que yo te…”, no lo había terminado de decir cuando yo le pregunto, ‘¿que tú qué?’, y él como que ‘nada, nada’. Fue súper incómodo y se terminó todo” -Ana Julia.

“Yo una vez me le declaré a una chama que fue la primera jeva de la que me enamoré burda, y lo hice mientras ella estaba friendo tequeños y yo barría su piso para que viera que me interesaba y tal. Después de que frió los tequeños, me dijo que ella me veía solo como amigo y me abrazó por lástima, intenté darle un beso pero se apartó y se fue con los tequeños. Yo quedé con el corazón roto, barriendo y sin tequeños” -Juan Andrés.

“La primera vez que dije ‘te amo’ lo hice en las peores circunstancias posibles. Se lo dije a mi ex (quien ya era mi ex para entonces) cuando ambos ya estábamos con otras personas. Fue una vez que nos encontramos en la Plaza Altamira porque a los dos nos arrechó que nos estuviésemos restregando nuestras nuevas parejas en la cara. Fue raro, pero lo sentí y se lo dije. Él obviamente no me creyó y pensó que lo decía por decir, así que me preguntó ‘¿cómo decir eso estando con otra persona?’. No supe cómo responderle, entonces me confesó que tenía que ir a cag*ar y nos despedimos” -Sofía.

Sí, bueno, todas estas declaraciones terminaron súper chimbo, pero ¿qué esperabas? Si quieres ver finales felices lee las novelas de Nicholas Sparks.

O asume también tu barranco.