Cuando la rumba se nos fue de las manos

Cuando la rumba se nos fue de las manos

Las fiestas, en términos generales, son eventos sociales en los que se reúne un grupo de personas a hablar, bailar, y en ocasiones especiales, tomar mucho. 

Aquí algunas de las anécdotas de esos momentos insólitos, inesperados, e indudablemente cómicos.

«En Aruba estaba rascada nivel Dios, me lancé al mar con pantalones de playa blancos y me puse a bailar en el bar de Pelican (el pantalón de trasparentó), me llené de arena y solo me acuerdo de esto por fotos» – Camila, 19.

«Una vez se me quedó el tacón trancado en la alcantarilla de una casa en plena fiesta» – Alesia, 18.

«Después de unos tragos, me escondí debajo de una mesa con la única botella de vodka que quedaba. Parecía una loca alcohólica» – Gabriela, 20

«Rumbeando en Madrid me rasqué, llamé a mi tía y ella decidió llamar a una ambulancia a que me buscara por borracha» Lucía, 22. 

«Estaba viviendo fuera del país y cuando vine de sorpresa a una fiesta, me encontré a mi novia con otro» Felipe, 23.

«Me vino la regla en plena fiesta y tenía una falda blanca. Manché mi falda y la silla de la fiesta (que también era blanca)» Sofía, 19.

«Entre el sudor y la bailadera, mi sostén pegable se despegó y bueno… Free the nipples» Paulina, 19.

«Me rasqué muchísimo y me quedé muerto en una esquina de la casa hasta las 7:00 a.m. hasta que mi papá me vino a buscar. Pasó hace 6 meses y me sigo enterando de cosas que me hicieron esa noche» – Ignacio, 20.

«Fui a una reunión con mi bulto para dormir en casa de una amiga y un borracho decidió abrirlo, sacar mi sostén y mostrarlo por toda la fiesta… Hombres» Fabiana, 21. 

«Mi papá me venía a buscar a una fiesta y me había llamado varias veces, pero no le respondí porque estaba zampando con un chamo. Decidió bajarse en pijama en la fiesta a buscarme» Ana, 24.

«Me rasqué horrible la noche anterior en una fiesta en la playa y regresando a mi casa vomité todo el carro por dentro» – Isabella, 19. 

«Tenía un vestido apretado y un amigo me lo pisó, en lo que seguí caminando se reventó toda la parte que me cubría el culo» Daniela, 18.

«Una vez desperté en la clínica por coma etílico y mis primeras palabras fueron ‘la cagué'» – Luis, 25.

«Me fui de culo y caí entre dos carritos de juguete del hermanito de un amigo. Tuvieron que venir los papás para ayudarme a salir» Valeria, 19.

«Me rasqué tanto que la mamá de la casa me tuvo que desnudar y bañar» – Guillermo, 23.

«Tomé (bastante) de más y me dejaron afuera de mi casa. Se me olvidaron las llaves y no resolví mejor cosa que dormirme afuera de la reja en flux hasta que mi papá se levantara a pasear el perro» – Luis, 20.

Estas personas definitivamente no estuvieron en su mejor momento (sobre todo cuando había alcohol de por medio), pero lo importante es aprender de tus errores, ¿no? … ¿No?

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