“La crisis masculina es culpa de las mujeres”

En un momento en el que el movimiento #MeToo está en su pico, cuando las denuncias por abuso sexual se vuelven noticias recurrentes, en el que por las alfombras rojas se desfilan mujeres de negro en protesta y cuando la temporada de premios está protagonizada no por películas ni actrices, sino por discursos de igualdad de géneros y un cese a la violencia femenina; aparece un hombre que invierte el discurso feminista de las mujeres y las ubica como opresoras, personas disruptivas del orden natural y en resumen locas fanáticas.

La persona en cuestión se ha vuelto en paralelo al auge feminista de los últimos años, en un rockstar para los millennials, en especial para los hombres, luego de denominar nuestra era en una “crisis masculina”.

Evidentemente no entendemos nada de esta premisa ni cómo puede estar sucediendo en el 2018, por tanto nos pusimos a investigar.

Taima, ¿quién es este tipo?

Su nombre es Jordan B. Peterson y es un psicólogo clínico, crítico cultural y profesor de psicología en la Universidad de Toronto. Ronda por los 55 años de edad y se ve así:

Se enfoca en la psicología anormal, social y de personalidad, estudió ciencias políticas y psicología, tiene un Ph.D. en psicología clínica, publicó Architecture of Belief en 1999 y en enero de este año publicó 12 Rules for Life: An Antidote to Chaos, que se ha hecho casi tan popular como IDGAF de Dua Lipa.

Sin embargo, su fama viene de un poco antes, cuando en 2016 publicó una serie de videos de YouTube en los que criticaba lo “políticamente correcto” de nuestra era y una ley canadiense que promovía que a las personas transgénero las llamaran con pronombres distintos a “él y ella”.

Ok, el tipo es un loco.

Bueno sí, en parte. Digamos que su visión sobre el feminismo contemporáneo es medio radical. Según él el hecho de que las mujeres usen vestidos, tacones y maquillaje es una incitación al comportamiento sexual, que el hecho de que las mujeres se hayan vestido de negro para la alfombra roja de los Golden Globes en forma de protesta no valió nada porque los vestidos eran sexy.

Pero aún así sostiene argumentos bastante válidos.

Say whaaa??

Así es. Una periodista de El Mundo buscó descifrar la tesis que sostiene este hombre contra la igualdad de género en el ámbito laboral y la imposibilidad del trabajo entre hombres y mujeres sin que haya acoso.

Básicamente Peterson sostiene que siempre viviremos en un ambiente de abuso laboral porque está intrínseco en nuestros géneros el comportamiento activo sexual del hombre y la provocación femenina.

Me da curiosidad, ¿qué es lo que dice su famoso libro de las 12 reglas de la vida?

El libro narra 12 reglas de vida, en tono de autoayuda, que en teoría deberían asistirte en poner tu vida en orden. Lo controversial es la manera en la que está escrito el libro. Es así como si una persona arrogante te cacheteara diciendo que él tiene razón y tu no, que todos nos vamos a morir, que deberías dejar de quejarte, que la disciplina en los niños es totalmente necesaria (así involucre abofetearlos) y que deberías elegir mejor a tus amigos. Como si fuera poco, cada regla de vida viene acompañada de una alusión a la Biblia o a algún aspecto de la vida católica.

Peterson suena insufrible. No sé si quiero saber qué es la crisis masculina.

Y más o menos lo és. Pero como estás aquí y ya estás leyendo te lo voy a explicar.

En la entrevista que nombré anteriormente, Peterson define la crisis masculina de la siguiente forma:

“Hay una crisis de la masculinidad. La ‘tóxica masculinidad’, dicen las feministas. Los chicos reciben de la sociedad moderna un mensaje devastador y paralizante. Primero, se les recrimina su agresividad, cuando es innata y esencial a su deseo de competir, de ganar, de ser activamente virtuosos. Luego se les dice que la sociedad es una tiranía falocéntrica corrupta de la que ellos, por supuesto, son culpables de origen por el mero hecho de ser hombres. Y finalmente se les advierte: «No se os ocurra intentar prosperar o avanzar, porque entonces además de culpables seréis cómplices activos de la tiranía feminicida». El resultado es que muchos varones, sobre todo jóvenes, tienen la moral por los suelos. Están empantanados, perdidos. No tienen rumbo ni objetivos.”

O sea, que el hecho de que las mujeres se empoderen, quieran salarios dignos y que no les digan “cosita rica” cuando camina por la oficina, hace víctimas a los hombres.

Pues sí. La mujer contemporánea que pinta este hombre es la feminista anti afeitadora, come hombres y poco femenina, comúnmente denominada “feminazi”. Su lucha me parece (por lo que leo en entrevistas), es contra ella, aquella mujer que en su búsqueda de oportunidades iguales entre hombres y mujeres, necesita castrar a los hombres y odiarlos por la sencilla razón de que sus genitales cuelgan.

Peterson está en contra de “feminizar a los hombres”. Según él no deberíamos convertir a los hombres en mujeres, y eso es lo que busca la sociedad occidental contemporánea.

Este tipo entonces ni de broma cree en el hombre feminista.

Ni de broma. Peterson está tan claro y decidido en lo que dice que asegura que las mujeres también le quieren dar fin a la crisis masculina. Porque según él las mujeres quieren una pareja fuerte y vigorosa, con mayor poder adquisitivo, que les permita dedicarse a la crianza cuando ellas tengan que ceder un poco su vida laboral.

¿Con qué argumentos sustenta toda esta locura?

Con la biología y con el hecho de que la Ilustración quiso racionalizar todo y estamos sufriendo las consecuencias de eso. Que en su mayoría el comportamiento humano no es racional sino natural y que el intento de controlar estos impulsos es absurdo.

*sonido de grillos*

A ver, que no todo es tan horrible. Peterson entiende que lo que queremos las mujeres es desplegar todo nuestro potencial, igual que los hombres, pero que también queremos tener bebés. Por eso está tan en contra de las feministas radicales.

Nada radical es bueno.

Exactamente.

Peterson lo que rechaza rotundamente es la sobreprotección. El cuidado riguroso que se le da a la forma en la que nos dirigimos a las cosas, a lo políticamente correcto y porque ve la comunidad mundial de hoy en día como un conjunto enorme de llorones que busca ponerle fin a la masculinidad como la conocemos.

Su filosofía se basa en decirle a los quejones que dejen de llorar, a las mujeres que no exijan ser iguales que los hombres y al ámbito laboral que entienda que no va a poder solucionar un problema de acoso en corto tiempo.

No suena tan ilógico cuando lo pones de esa manera.

Bueno eso es porque estamos obviando el hecho de que considera absurdo que Hollywood lleve la batuta del #MeToo cuando se fundó sobre los cimientos del acoso sexual, que las mujeres naturalmente hacemos todo para seducir y procrear y que la cultura como la conocemos es un producto del auge de la izquierda y el marxismo.

Lo que piensa en definitiva es que estamos creando un estado de estrés no natural en la comunidad masculina y que debe parar.

Ahora, ¿con qué tendrá un problema? ¿con que no sea natural o con que sea necesaria?

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