Cosas que nadie envidia de tu relación

Cosas que nadie envidia de tu relación

Todo el mundo alardea de cosas estúpidas de vez en cuando. Esta mañana alardeé sobre cómo puedo dormir 20 horas seguidas sin desarrollar llagas de inactividad como si vivir mi vida de vaga fuese el sueño de todo el mundo. Entiendo el impulso de creer que algo que haces o tienes es tan genial que deberías validar tu creencia a través de la envidia de otras personas.

Las películas de adolescentes, las malas amigas de primaria, y las madres disfuncionales nos enseñaron que dar envidia es uno de los grandes placeres de la vida. Uno de los puntos claves que nos enseñan es que las relaciones no son para encontrar a alguien que te acompañe en la vida, son para que todos los demás te tengan envidia.

Y ok, personalmente me parece una pérdida de tiempo hacer que los demás envidien tu relación, pero cada quien a lo suyo, y si eso te hace feliz, hazlo. Con lo que sí tengo un grandísimo problema es con las personas que quieren hacer esto y fallan miserablemente porque están alardeando sobre cosas que nadie nunca en la historia de la humanidad envidiaría.

Si vas a ser una persona terrible que basa su valor en qué tanto la envidian los demás, hazlo, pero hazlo bien. Es hora de retirar estos temas:

Tus chistes internos

Las únicas parejas que no tienen chistes internos son las compuestas entre una novia rusa por encargo y un gringo loco con problemas de actitud. De resto, cuando hay una relación, hay un chiste interno. Esto quiere decir que nadie está envidiando tu publicación “críptica” en Instagram que muy evidentemente hiciste con la intención de que te vieran lo especialmente cercanos que son tu novio y tú.

Publicar cursilerías en tus redes es la versión 3.0 de andar cayéndote a besos estilo porno en un lugar público. Búscate un hotel (aka. Usa el DM).

Los celos machistas de tu novio

Si tu novio “no te deja” salir con un vestido “demasiado corto”, o hablar con ciertos amigos, no está siendo romántico. Los celos no son una expresión de cuánto te quiere. Es más cuánto te quiere controlar.

Seguramente hay un tipo de persona que va a estar envidiosa de que te controlen la vida, pero esa es la misma amiga que te aconseja que está bien ponerte uñas acrílicas de 5 centímetros y pintarte la cara de tu novio en el dedo gordo.

Tus celos machistas

Ok, sí, hay mujeres, mejor conocidas como “amiguitas”, que les encanta ignorar el status sentimental del tipo que les gusta y simplemente se lanzan. Esas amiguitas apestan, pero en nivel de magnitud son merecedoras como de que se les atrase la regla unas 6 semanas para que pasen un susto, no de una pena de muerte.

Tu problema no son las amiguitas. Tu problema es tu novio douchebag que les pica el ojo porque en su lista de prioridades puso “sentirme como un macho alfa” en primer lugar, y “respetar a mi novia” en séptimo.

En ese contexto, la anécdota de “cómo pusiste a las amiguitas en su lugar” no es tan graciosa. Nadie quiere lidiar con un harem.

Cómo basan la relación en la competencia

Hay parejas que parecieran estar juntas solo para competir. Ven quién hace más miserable al otro, quién controla más al otro, quién esconde más cosas del otro, etc. Conozco parejas de este tipo que son felices en la disfuncionalidad y duran juntos toda la vida.

Ella está supliendo el rol de madre de adolescente rebelde a pesar de que el tipo tiene 30, y mientras él está jugando a “típico hombre heterosexual” que actúa bajo la premisa de que la confianza es para pussys.

Los cuentos de las novias atrapando a los novios en plena mentira, solo sirven -a medias- en sitcoms. En la vida real se escucha como algo que nadie querría tener.