Cómo Harry Potter nos ha acompañado a lo largo de nuestras vidas

Cómo Harry Potter nos ha acompañado a lo largo de nuestras vidas

La verdad es que desde muy pequeña he sido fan de Harry Potter. Me leí todos los libros, los cuales colecciono y atesoro, he visto todas las películas y todavía hasta el sol de hoy aplico los conocimientos y enseñanzas que he aprendido viéndolas. 

Sin embargo no fue como hasta hace par de domingos atrás, cuando, como ya es costumbre, TNT pasaba un maratón que iba desde la primera película hasta la última y lo agarré desde el principio. Ahí analicé varias cosas.

No importa el tiempo que ha pasado, estuvimos conectados con Harry desde el primer libro, y aún más cuando fueron saliendo las películas. Es impresionante la cantidad de lecciones que nos han dado, las cuales sin duda alguna, durarán toda la vida.

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Aquí, sacando cuentas. Cuando salió la primera película yo tenía ocho años. Cuando salió la última, tenía dieciocho. Es decir, crecí junto con los protagonistas, al igual que ellos crecieron conmigo.

Y contigo, aunque no quieras decir tu edad.

Resumiendo: a los ocho soñamos con tener una varita mágica y una escoba. A los diez no podíamos esperar a tener doce para que llegara nuestra carta para poder asistir a Hogwarts. A los doce nos llevamos una gran decepción al aceptar que jamás llegaría. Después llegarían millones de decepciones que ni tendrían relación con Harry, pero esa es otra historia.

A los 14 años valoramos las enseñanzas de los increíbles profesores, además de los actos heroicos de todos. Y cómo no, también vivimos con emoción los jujús que tuvieron los protagonistas con sus crushes. Y a los 18 años, cuando sentíamos que toda una era terminaba, aceptamos que no hay límite de edad para disfrutar de esta saga perfecta.

Ahora a los veintitantos, vemos toda la historia desde otra perspectiva más profunda. Notamos el tema político, como también un relato más oscuro y denso, que va más allá de lo que veíamos y comprendíamos hace varios años atrás. Apreciamos el valor de la amistad, del coraje y de la valentía. Además de guardar por siempre en nuestra mente y corazón las enseñanzas que Dumbledore y Snape dieron con su ejemplo.

Todavía no he llegado a los treinta y me falta bastante para los cuarenta, pero conozco a varios de esa edad que no han dudado ni un segundo en transmitirle el amor por Harry Potter a sus hijos.

Sí, hay muchos niñitos de la generación Z con conocimientos de esta historia mágica. Supongo que comparados con los que no tienen idea de este mundo, son considerados como los niños hipsters de su generación.

Sin dar más vueltas. Lo que quiero decir, es que Harry Potter pudo haber sido una moda, pero fue mucho más. Es muy probable que no tenga fecha de vencimiento y que siga influyendo a muchas generaciones futuras, como lo hizo con la nuestra.

Así que más vigente que nunca, cierro con la frase con la que inicié, la cual sigue poniéndole la piel de gallina y le da un ataque de nostalgia a más de un Potterhead: «After all this time? Always.»

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