#BitchYouDumb: ‘Hoy vamos a terminar de hablar las cosas’

#BitchYouDumb: ‘Hoy vamos a terminar de hablar las cosas’

No existe persona sobre la faz de la tierra que realmente sepa cómo se siente apenas termina una relación.

“Mal de amores” es el término consensuado al que ha llegado la humanidad para definir un cóctel molotov de sentimientos que varían desde amor a desilusión y todos los colores de sensaciones entre ellos.

Quieres llorar, te quieres reír de recuerdos y asesinar a alguien, todo al mismo tiempo.

La confusión nubla la mente y no permite tomar decisiones inteligentes. Como consecuencia comes cotufas con pabellón y te cortas el pelo como una lesbiana sin sentido de la moda.

Pero peor aún, llegas a pensar que hablando con la persona en cuestión vas a solventar el sofrito de pensamientos que tienes, en vez de entender que mientras más contacto tengas (con la persona que se supone no debes ver más), lo que haces es complicarte el panorama.

El #BitchYouDumb de hoy:

“Lo estoy esperando, hoy vamos a terminar de hablar las cosas”.

OH, HONEY…

Es la cuarta vez del mes que dices que van a verse “por última vez”, lo mismo dijiste con el cigarro y mírate: todavía triste y cada caja más cerca de un enfisema.

No necesitas hablar las cosas de nuevo, cerrar capítulo es difícil, pero también llegar a la luna y para allá han llegado hasta perros.

“Es que en verdad yo creo que él no entiende lo que yo siento y qué fastidio”.

Oh, honey…

¿¡Y a quién le importa!?

Terminar aplica dejar de verse, dejar de agarrarse de manos, dejar de tener la confianza de decirle que tiene un moco y sobre todo dejar de hablar.

Las últimas conversaciones solo hacen las cosas peor. Reactivas viejos recuerdos, te confundes reflexionando sobre si tomaron la decisión correcta y corres el riesgo de herir a una persona que querías mucho por estar de mal humor.

Es una pésima idea pensar que la solución a tu corazón roto es pasar cinco horas llorando sin llegar a nuevas conclusiones solo porque hablar con tu ex te es familiar y cómodo.

“¿Y qué pasa si en verdad piensa que lo odio? o peor aún, ¿si yo pienso que él me odia a mi y eso no es verdad?”

Oh honey…

Te sientas, respiras un poco y disfrutas de tu guayabo.

No hay nada que hacer para solventar una terminada trágica y te aseguro que el antídoto no está en ese momento en el que alguien se ve obligado a decirte “nos vemos en un futuro” luego de tener nueve “últimas conversaciones”.

#BitchYouDumb: Franco de Vita, películas y chocolate con eso.