#BitchYouDumb: ‘Me gusta tanto el fútbol como a mi novio’

Se supone que en una buena relación, ambas partes comprometen para que todo fluya lo mejor posible.

“Dando y dando” así es como nos han vendido que se brinda soporte de una manera sana en un noviazgo. “Si tú estás dando un 70% y él un 30% las cosas no están balanceadas chama, eso hay que arreglarlo” ha sido la frase de varias amigas aconsejando a una de ellas que está demasiado inmersa en besar el suelo por el que pasa su significant other.

Y es que ese consejo dice la verdad, ambas partes deberían sacrificar un poco en situaciones determinadas para hacerle saber al otro que lo que hace y lo que le interesa nos importa.

Sin embargo, como en todo en este mundo de eternos matices grises, no todo es tan blanco y negro. Hay que saber qué estás dispuesta a comprometer por la relación y qué cosas pasan el límite para ti.

Sucede que el embriagamiento del amor a veces nubla el juicio de definir lo que estás dispuesta a comprometer y a pesar de que tú no lo veas, el resto del universo sí. Para que evites ser un fastidio, fingir ser algo que no eres y sobretodo para que dejes de hacer el ridículo, estamos aquí para que esquives este caso al estilo “Oh, honey.”

El #BitchYouDumb de hoy:

“A mi me encanta el fútbol porque a mi novio le encanta el fútbol”

Oh, honey…

Mi niña, nunca en tu vida has usado un par de zapatos de fútbol, no entiendes por qué en la cancha hay un jugador extra con un pito y piensas que Juventus es la nueva fragancia masculina de Dolce & Gabbanna. Nunca has mostrado interés en ver un partido entero y te molesta no entender los cánticos que se murmuran en las gradas en los juegos que pasan por televisión.

Entiendo que tener un novio que le guste el fútbol a veces es tan inevitable como llorar al final de Titanic, pero eso no implica tener que fingir que sabes quien es Modric y gritar emocionada “GOOOL” cuando un equipo que no tienes idea de qué país es anote un punto.

(Creo que eso no se dice así, pero entiendes lo que digo)

“En verdad he visto bastantes partidos con él y ya soy fanática del Madrid pues, me sé el nombre de todos los jugadores”.

Oh “Hala Madrid” honey

No está mal que no te guste todo lo que le gusta a tu novio. Sincérate, cuando haya un partido párate a comerte algo, tómate una cerveza o sácate los mocos, cualquier cosa que te interese más que calarte otra noche más de Fernando Petrocelli pegando gritos en Fútbol Total.

Es que se te nota a leguas que no quieres estar ahí y lo peor de todo es que cuando (Dios no maldiga con mis palabras tu sanísima relación de pareja) termines, te vas a arrepentir enormemente de haberte gastado una fortuna comprando una camisa del Madrid igualita a la de tu cuchi y no invertirla en comprar dólares o no sé, hamburguesas.

“En serio, vi completica la final de la Champions y me gustó»

Oh honey, de verdad 

No quiero generalizar, porque hay muchas niñas que disfrutan genuinamente del fútbol. Mujeres que les gusta saber de finales de partidos, que entienden lo que es una sub 20, jugadores titulares y ligas.

Pero tú que ni sabías que Venezuela nunca había estado en un mundial, deberías asumir que fingir emoción por un deporte es casi tan imperdonable como mentir un orgasmo. No es bueno para nadie.

#BitchYouDumb Ríndete querida que en este partido tu no tienes la bola ni te interesa tenerla.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
¿Por qué la astrología es tan relevante de pronto?