¿De dónde viene el amor de la Industria hacia los zapatos deportivos feos?

¿De dónde viene el amor de la Industria hacia los zapatos deportivos feos?

Para nadie es un secreto nuestra fascinación por la moda rara, fea y extraña.

Es decir, vivimos en un mundo en el que existen los leggings, los rompers para hombres y los accesorios de monstruos peludos. Es evidente que algo está mal con la moda.

Pero los excéntricos fashionistas y los especialistas de la industria han notado una obsesión más: la moda ha mantenido una relación leal con los zapatos deportivos raros.

Los tenis, o zapatos de goma, cada vez se ponen más feos; pero no cualquier tipo de fealdad, sino del estilo de “es tan feo que es cool”. Y en la década del “ignoremos el ‘menos es más’ y casémonos con las piezas toscas, antiestéticas y llamativas”, es fácil entender por qué se han vuelto tan comunes hoy en día.

Pero en tal caso de que no lo hayas entendido, te lo explicamos.

Los zapatos que ahora vemos en las pasarelas se parecen, por no decir que son las réplicas, del calzado que hace una década veíamos en la vitrina de rebajas. Para ese momento, ellos representaban la común frase de “la comodidad ante todo”; incluso si eso significaba usar suelas gruesas, malas combinaciones y plantillas acolchadas.

Ahora en cambio, cuando lo principal es ir contra los principios de la moda, y en el camino apostar por la comodidad y dejar de complacer las tendencias impracticas, lo que una vez fue un crimen para Joan Rivers, ahora es recibido con los brazos abiertos en la alta costura.

Mientras más ostentoso, tosco y antiestético sea, mejor: volvimos a los 90’s.

El mismo Raf Simons recalcó estos atributos en su colaboración con Adidas; de hecho, fue esta misma colección temporada otoño/invierno 2013 la que formó oficialmente el arquetipo para las siguientes creaciones atípicas de zapatos deportivos.

Según su modelo, Raf mantiene una fórmula idónea cuando de tenis feos se trata: demandados, reconocibles e inigualables. Y fue esta fórmula la que despertó el hambre de los consumidores que todavía no tenían ni idea de que querían un zapato el doble del tamaño convencional.

Midiendo la reacción del público a la colección de Adidas y Raf Simons, la industria reforzó su amor por el Ozweego, sobre todo en las casas de moda de Europa. He aquí el por qué los hemos visto tanto últimamente.

Quizás la próxima tendencia sean las faldas largas estilo Floricienta; porque ya lo sabemos, lo feo es lo nuevo hermoso.