Un museo de historia de la mujer que no tiene nada de museo ni de historia

Un museo de historia de la mujer que no tiene nada de museo ni de historia

Se trata de una marca que ha desafiado tendencias y hasta el personal branding, se llama Women’s History Museum y muchas veces se puede confundir con el National Women’s History Museum, que sí es un museo y queda en Virginia. Pero esta marca poco trata de historia y más demuestra el futuro lleno con sus exposiciones vanguardistas, llenas de poder, formas, drama y referencias conceptuales.

Esta marca antes era un secreto dentro de la misma industria de la moda, pero ahora por primera vez sacarán una colección que estará disponible y a la vista del mundo entero. Así que en cualquier momento, nos pagaremos el pasaje para Nueva York con la ayuda de nuestro pana Karl Lagerfeld para convertirnos en las dueñas de esta nueva carne fresca. Mientras nos responde el correo, compartimos esta importante noticia para la moda.

Women’s History Museum no es una marca de ropa que nació de casualidad, rápido y con mucha plata para gastar, sino que fue a través del trabajo duro y de la ambición de dos diseñadoras jóvenes que para colmo, nunca tomaron clases ni de costura ni de diseño de modas. Este hobby era una especia de “fashion project” con el que llenaban sus tiempos libres (si lo tenían) de sus trabajos a tiempo completo.

Amanda McGowan y Rivkah Barringer, ahora 27 años, fundaron Women’s HIstory Museum en el 2014 y bajo un secretismo al que cualquier aficionado a lo radical y a lo posmoderno en extremo, no podría resistirse. Llevan años dando exhibiciones de su trabajo, sin embargo una de sus particularidades está en que su estilo de marketing es bastante selectivo. No creen en las páginas web ni en anuncios grandes, pues su mejor aliado para que se riegue la palabra es esa, la palabra de boca en boca. Apenas tienen cuenta de Instagram.

Pero, ¿por qué ahora y por qué debería importarte?

Hasta el 25 de febrero, McGowan y Barringer mudaron todas sus piezas, desde ropa hasta esculturas de colección a la galería Gavin Brown’s Enterprise en el downtown de Manhattan. Su estilo es sin duda un ingrediente picante que ni siquiera lo intenta para darle la sacudida que la moda y arte necesita. Y eso algo digno de presenciar. Aunque la ropa es algo malintensa, apoyamos el statement sobre no seguir los caminos convencionales de los monstruos de la moda. Los cuales bien sabemos que están vueltos un c*lo.

Por otra parte, aunque este prometedor museo de la historia de la mujer no tiene nada de museo ni de historia pero mucho de estilo y futuro, sí debo admitir que la metáfora les queda muy bien. Pues es sobre dos mujeres jóvenes que le echaron pichón en una jungla apocalíptica que es la industria de la moda en Nueva York en el siglo XXI, con las redes sociales y con las expectativas consumidoras; y aún así lograron estar en boca de todo el mundo.

Women’s History Museum se distingue por utilizar una variedad de estilo y modelos (transgéneros, con distintas nacionalidades que se convierten actores creando toda una atmósfera teatral) que desafían todas las reglas.

La primera regla que desafiaron fue la de la gravedad, cuando Amanda y Rivkah se conocieron gracias a un café derramado en la NYU. Ahí Amanda se dio cuenta que llevaba el mismo bolso Phillip Lim que llevaba tiempo velando en eBay. De acuerdo con W Magazine, el resto es “women history”.

Solo que todavía les falta historia por hacer.