“The 0212 Generation”: Una resistencia creativa

La crisis innegable de Venezuela ha creado un espacio de debate demasiado variado como para no elegir una posición. Esta variedad me ha obligado a leer muchos testimonios lamentables que aseguran que no hay vida en Venezuela, que ser joven es aburrido, que el futuro es incierto y hasta atemorizante. Sin embargo, la posición que elegí hace tiempo fue premiada por un grupo de jóvenes que al existir y manifestarse me dieron la razón. La Generación 0212 muestra un país más vivo que nunca.

Este es un proyecto que nace de la iniciativa de una caraqueña empedernida que estudia Fashion Styling en el IED de Milán, Italia. Su nombre es Valeria Romano y tuvo como idea para su tesis de grado reunir a todos los chicos “cool” de Caracas a través del trabajo de ellos en Instagram, para así mostrarle al mundo que Venezuela todavía tiene mucho que ofrecer.

El resultado fue tan espectacular que Vogue Italia no pudo resistirse. Y yo tampoco, pues en él se descubrió a toda una variedad de artistas que desde hace años se revelaba contra un canon establecido por las muñecas de belleza prefabricadas de Osmel Sousa. Fotógrafos, cineastas, modelos, modistas, estudiantes de Arte y Comunicación Social afirman que la belleza es mucho más de lo que este país está acostumbrado a ver en televisión, y si no lo creen, ellos vinieron a demostrarlo.

La Generación 0212 lleva su nombre por el código telefónico que distingue a la ciudadanía caraqueña. Y es el nombre que ahora en adelante llevará toda esta juventud de artistas que se dedican a llevar una propuesta diferente a las calles del país, utilizando los recursos entregados por la moda y el arte. Además desprenden una nueva estética y cultura artística bastante estruendosa pero imposible de reprender por la GNB.

Pues, ¿qué mejor protesta que defender el arte y la belleza que tanto se han dedicado a destruir?

Sin embargo, por contradictorio que pueda escucharse, ser joven en Venezuela no es para nada fácil. Porque ser artista y joven es el doble de retador para cualquier mortal nacido en este país, y más en una sociedad que parece no tener cabeza para el arte. Pues si pretendes hacer que se voltee para prestar atención, su reacción es desdeñosa y hasta decepcionante.

Pero lo que la mayoría no entiende es que la crisis es el fundamento perfecto para hacer arte, ellos lo entendieron y lo hacen.

La Generación 0212 entiende que entre toda la destrucción que parece amenazar la existencia de todo lo bueno, la única alternativa es crear. Rescatar la belleza en todas sus formas siempre vale la pena y esta situación aún más.

Lo sabemos los jóvenes que no conocemos otra cosa que falsos discursos políticos, inseguridad y colas para el pan.

Se puede decir que las ataduras y restricciones de las circunstancias venezolanas moldearon a esta generación de artistas que podrían compararse con la generación Beat de los años 40. Una generación que sin poder evitarlo reacciona en contra del pegoste moral, social y estético que ataca al venezolano.

Este proyecto se manifiesta en todas las artes imaginables, intentado gritar lo más alto posible no solo conmigo escribiendo al respecto, sino a través de fotografías y además un documental (publicado hace no más de una semana) que enmarca toda una intención estética detrás de esta generación. 

Pero como no nos pudimos quedar quietas, después de leer y ver todo lo que pudimos acerca de este proyecto, le hicimos una entrevista a la autora de The 0212 Generation: A Real Creative Resistance, Valeria Romano. Para poder saber más y no quedarnos con hambre.

¿Cómo nació este proyecto?

The 0212 Generation nace como proyecto para mi tesis de grado en Fashion Styling en el IED Milano. En esta escuela el tercer año se dedica muchísimo a la realización de este gran proyecto de investigación en el cual nos invitan a buscar novedades en el mundo de la moda con un enfoque profundo y relacionar este ámbito con el de la cultura y la identidad. Es por ello que decidí en primer lugar dirigir mi investigación hacia Venezuela, pues es parte de mi identidad. Poco a poco fueron surgiendo las oportunidades ya que fue a través de Instagram que comencé a notar este grupo de fotógrafos, stylists y modelos venezolanos con una propuesta diferente e interesante. Puedo decir que mis profesores y tutores me dieron las herramientas para conectar los cables de este proyecto y entender que lo que está sucediendo en Venezuela es una viva prueba de talento y potencial juvenil.

¿Cuál crees que sea su impacto sobre todos los jóvenes artistas en Venezuela?

Nunca imaginé el impacto que tendría este proyecto. Desde el día que empecé mi búsqueda por Instagram, el día que me senté a escribir los capítulos y las bases teóricas, el día que contacté a estas personas y programé mi viaje de vuelta a Caracas, hasta el día que los conocí y comenzamos a trabajar; nunca imaginé que el resultado final de este proyecto sería tan motivador y conmovedor. Fue un mes precioso, a pesar de la fuerte situación del país, donde aprendí muchísimo de cada una de estas personas no solo por su talento sino por su coraje. Son personas capaces de trabajar con lo que tienen y de explotar la creatividad a niveles inimaginables. Pienso que es precisamente éste el impacto que tienen sobre el resto de la población artística juvenil: transmiten un mensaje de sana colaboración en vez de competencia, de pasión por el trabajo y de resistencia creativa en momentos de mayor decadencia.

¿Cuál crees que sea su impacto fuera de Venezuela?

Realizar este proyecto va más allá del simple hecho de informar una novedad en el mundo del arte y la moda. Pienso que es un motivo muy personal pues es una contribución para mi país. Muchísimas personas asisten cada día a las manifestaciones y protestas y yo, estando fuera del país, puedo aportar un granito de arena a esta causa a través de mis medios y herramientas. El proyecto le da voz a una generación de jóvenes creativos en un país en crisis y esto, a nivel internacional, debe ser reconocido. El impacto que está teniendo este proyecto fuera de Venezuela es grandioso pues muestra una realidad que el mundo desconoce. Venezuela, en todos sus aspectos, merece ser vista y apoyada por el resto del mundo. Es nuestro deber como venezolanos, en cualquier área, darle voz a sus atributos, a su potencial y a su talento.

En tres palabras, ¿cómo definirías la estética de esta generación?

Retrospectiva, novedosa y veraz.

¿Cómo te ha afectado el vivir y crecer en Venezuela como artista?

Venezuela me dio las bases para entender que de las crisis surgen las oportunidades y que la creatividad no tiene límites. Soy muy afortunada pues he tenido como solo pocos la oportunidad de viajar toda mi vida y poder vivir en otras partes del mundo, cosa que te abre absolutamente la mente. Pero crecer en Venezuela, entre caos y belleza, me dio muchísimos estímulos y me hizo la persona que soy hoy: una persona práctica, activa, problem solver, apasionada con lo que hago; y esos son inputs que tenemos los artistas venezolanos con una visión de un futuro mejor.

¿Qué artista venezolano puedes decir que fue tu fuente principal de inspiración en todo el proyecto?

En este proyecto en particular los dos artistas venezolanos que fueron mi fuente de inspiración desde el primer día y lo siguen siendo todavía, son los fotógrafos Santiago Méndez y Willian Alava. Son dos jóvenes con un talento increíble que simplemente tienen un futuro brillante delante de ellos. Aparte de ejercer su profesión apasionadamente sin importar las técnicas, los instrumentos y el contexto, son personas maravillosas y dulces con ánimos de colaboración y amistad pues para ellos el sentido de grupo y comunidad es muy importante y es un concepto que en la actualidad está muy presente; la sociedad de ahora no se enfoca más sobre el ser individual sino en el grupo y todo lo que se puede lograr a través de él. De ambos aprendí muchísimas cosas y los admiro infinitamente.

¿Tienes en mente algún otro proyecto relacionado?

Actualmente no tengo planeado realizar otro proyecto parecido, pero me encantaría. Me apasiona descubrir novedades. Tengo en mente darle continuidad a este proyecto utilizando el sitio web www.0212generation.com como un portal para la publicación de las producciones de estos jóvenes creativos pues pienso que es de suma importancia darles la oportunidad de ser vistos por el resto del mundo. Igualmente la publicación de un libro fotográfico a través de un publishing online con los trabajos realizados es un próximo step que tengo previsto.

¿Cuáles son tus próximos planes?

A nivel de planes personales, visto que me acabo de graduar, empezaré en septiembre un stage en el ámbito del Visual Merchandising y Event Planner para The Vintage Project que es una iniciativa de Vogue y el Instituto Europeo de Oncología para la recolección de fondos para pacientes por medio de la venta de ropa donada por grandes marcas o individuales. Paralelamente seguiré manejando mi start-up de joyas creada junto a mi gran amiga Beatrice Di Grandi llamada Vibe Italy. Estoy muy contenta de estas oportunidades y seguramente continuaré a colaborar en el ámbito de Fashion Styling cuando se presenten las oportunidades.

La Generación 0212 es un proyecto que le da una cachetada en la cara a quienes dicen que Venezuela está desnutrida a nivel cultural. Es una falacia alimentada por los que no prestan atención, porque estos chamos nos enseñan claramente que si quieres crear, estás en el lugar y el momento correcto.

Y esa es es la virtud del caos.

Sitio Web: the0212generation.com

Instagram: @0212generation

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
Cómo el marketing ha cambiado a favor de la igualdad de género