¿Qué podemos catalogar como apropiación cultural en la moda y qué no?

Tenemos que hablar sobre apropiación cultural en la moda, pero no como lo estamos haciendo ahora

Hay una discusión importante que debemos tener acerca de la apropiación cultural, ya que la mayoría de las conversaciones que tienen los usuarios en las redes sociales sobre este tema están indudablemente sumergidas en una profunda ignorancia que puede ser producto de dos cosas: los límites difusos que existen dentro de la moda acerca de qué podemos catalogar como apropiación cultural y qué no, y que muchos no tienen la iniciativa para educarse al respecto, por lo que opinan desde su propio sesgo cultural. 

Lo primero que debemos hacer es definir los diferentes términos que abarca este tópico para poder empezar a distinguir con un ojo más entrenado los casos que lleguen a nuestros oídos y pantallas. 

Apropiación, apreciación, asimilación e intercambio cultural

La apropiación cultural sucede cuando se toman partes de una cultura y se utilizan de manera irrespetuosa, desnudando el objeto de su significado original para ser diluido y probablemente utilizado con fines lucrativos. Normalmente sucede cuando una cultura dominante toma la de una minoría.

Pongamos un ejemplo para dilucidar: Kim Kardashian tuvo intenciones de llamar su marca de shapewear “Kimono”, a lo que Twitter rápidamente respondió con el hashtag #KimOhNo. Esto sí puede ser catalogado como apropiación cultural puesto que Kim Kardashian buscó darle un nombre propio de otra cultura a una marca, diluyendo su definición original para servir un propósito comercial.

La apreciación y el intercambio cultural son conceptos muy similares. El primero se refiere al ejercicio de representar una cultura, conociendo y rindiendo tributo a los valores de esta. El segundo parte del mismo principio, integrando además otros elementos ―manejados también con respeto― de una civilización distinta.

Un ejemplo fantástico del intercambio cultural es una colaboración que hizo la marca Osklen junto con la población indígena Asháninka que reside en la selva amazónica que comparten Perú y Brasil. A cambio de utilizar sus tatuajes y telas tradicionales, Osklen pagó a la tribu honorarios por su colaboración, con los que han podido hacer varias mejoras a sus condiciones de vida, incluyendo la construcción de una escuela. 

Colección del 2019 de Osklen
Osklen – ©InDigital

Finalmente, la asimilación cultural sucede cuando una minoría toma elementos de una cultura dominante y los incluye en sus prácticas o imagen física como una forma de sobrevivir o evitar discriminación racial. Esto puede apreciarse en el hecho de que muchas personas de la comunidad afroamericana recurran a usar pelucas o a invertir en tratamientos que cambian la textura del pelo para poder acceder a más oportunidades de trabajo o ingresar en escuelas, puesto que varias empresas y colegios castigan esos estilos tradicionales de la cultura afro. 

¿Cuándo se pasa de la raya? 

Hay dos factores a considerar para identificar cuándo la apropiación cultural se pasa de la raya: el respeto y el contexto. El primero se refiere a ser consciente del uso que se le está dando a la pieza. Un ejemplo de esto fue la portada de Harper’s Bazaar China que vistió a Rihanna con un atuendo tradicional de su cultura. Hubo varias acusaciones en contra de las imágenes que protagonizaban la edición de agosto de esta revista, sin embargo, varios sostienen que las fotografías no sirven como vehículo de apropiación de la cultura asiática, puesto que el equipo de trabajo y quienes definieron la línea editorial de estas fueron personas propias del país que seguramente respetan sus orígenes. Adicionalmente, es evidente en la calidad de la representación que las imágenes no buscan denigrar o apropiarse de los elementos culturales tradicionales de Asia, sino más bien darles un aspecto más moderno con ayuda de una de las cantantes más relevantes de este siglo. 

Podemos ver falta de conciencia y respeto cuando se utilizan elementos culturales importantes y significativos para las minorías en ocasiones como Halloween, por ejemplo, donde estos se banalizan a través de trajes o disfraces que no representan más que una simulación barata y carente de sentido. El Victoria’s Secret Fashion Show muchas veces cruza esta fina línea, incluyendo adornos o accesorios para la cabeza que pueden resultar ofensivos para ciertas comunidades. Seguramente el bindi que usó Karlie Kloss en el Victoria’s Secret Fashion Show del 2012 estaba confeccionado a la altura, pero incluir algo que tiene tanta relevancia para la cultura indígena americana en un show de pantaletas y sostenes no es lo más apropiado.

Karlie Kloss en el Victoria’s Secret Fashion Show del 2012
Getty Images

El contexto también es un elemento clave que se debe considerar, puesto que quizás las representaciones de otra cultura a través de prendas de vestir se están haciendo respetuosamente en términos de hechura y calidad del diseño, con fines más artísticos que apropiativos, pero el contexto en el que se colocan tampoco es precisamente correcto. Cuando Selena Gomez quiso hacer una canción con ritmos hindúes, usar un atuendo característico de la comunidad y contratar a bailarinas hindúes para acompañarla en el escenario de los MTV Music Awards del 2013, ya la cosa olía un poco raro, pero utilizar el atuendo, la música y los bailes de una cultura para cantar “when you’re ready, come and get it, na na na na” (cuando estés listo, ven y tómalo), es aquí cuando el contexto en que se sitúan los elementos culturales toma relevancia y puede volverse problemático. 

Selena Gomez cantando Come & Get It en los MTV Music Awards del 2013
REUTERS/Danny Moloshok

¿Cuál es el impacto real que tiene la apropiación cultural? 

Este punto en particular es una discusión importante que debemos tener, puesto que en redes sociales todo es dogma y no debate. Cuando hablamos de qué es apropiación cultural y los problemas reales que trae consigo, hay que mantener una visión más amplia de las implicaciones socioculturales y las dinámicas que se pueden desencadenar a partir de esto, y no tener una discusión reductiva e ignorante sobre si está bien que Kylie Jenner se haga trenzas africanas ―cornrows― en el pelo. 

Un problema evidente en el mundo de la moda es que muchas veces los diseñadores sustituyen diversidad en la participación de modelos en un desfile por la inclusión de elementos de una minoría. Esto pudo verse en el desfile de la colección de primavera del 2016 de Marc Jacobs, donde modelos principalmente blancas llevaban rastas ―dreadlocks― o cuando Valentino le hizo cornrows a sus modelos para su colección de primavera 2016 incluir a pocas modelos africanas. 

Colección de Marc Jacobs primavera 2016 en el New York Fashion Show
Rex Features 

El punto más importante que se trae a colación cuando se discute el tema de la apropiación cultural es que las personas son marginalizadas por utilizar prendas o estilos tradicionales de su propia cultura mientras que cuando Karlie Kloss viste de manera similar todos opinan que es a la moda, cool y atrevido. Por eso, las personas blancas que adoptan estilos de culturas que no son la suya, como la africana, no son reprendidas más allá de algún comentario en Twitter que las acuse de “blackfishing” ―cuando se pretende tener ascendencia afro mediante el uso de ciertos productos o estilos―, mientras que aquellos de ascendencia africana son discriminados en trabajos, escuelas y situaciones sociales por utilizarlos. 

Colección de Valentino primavera 2016 en el Paris Fashion Week
Getty Images

Cuando Kylie Jenner salió en Instagram utilizando cornrows, muchos tuvieron una opinión positiva al respecto, mientras que otros la acusaron de estar apropiándose de un peinado que proviene de una cultura ajena a la de ella y alegaron que al utilizarlo estaba siendo ignorante de las implicaciones de que una persona negra lleve el mismo estilo en el pelo. 

Ver esta publicación en Instagram

Rp @khloekardashian

Una publicación compartida por Kylie ✨ (@kyliejenner) el

Por un lado, entiendo estas acusaciones y puedo identificar las dinámicas sociales que se podrían desencadernar a raíz de esto, como normalizar el uso de ciertos estilos para una población mientras se sigue penalizando a la otra, y el resentimiento que se desprendería a partir de ello. Sin embargo, ¿cuál es el problema real aquí? ¿Kylie Jenner haciéndose trenzas en el pelo o que las comunidades de ascendencia africana sean castigadas por utilizar estos mismos estilos, muchas veces siendo forzados a asimilar otros? Afua Hirsch, locutora y escritora británica dijo en una entrevista a GQ: «Nosotros, como sociedad, todavía estamos reacios a abordar con franqueza el hecho de que los negros aún experimentan un castigo por expresar su propia cultura. Estas experiencias son reales y tienen una historia que nosotros no reconocemos».

Es cierto que debemos ser respetuosos y conscientes del contexto en el que hacemos las cosas. Lo más importante, sin embargo, es tener suficiente pensamiento crítico como para poder identificar el mayor problema y qué se debería hacer al respecto: utilizar plataformas para crear consciencia, velar por el uso respetuoso de las tradiciones de otras culturas y proteger el intercambio cultural sin incentivar la apropiación, ya que cuando se hace bien, puede tener un impacto muy positivo. Maurizio Galante lanzó una colección este julio del 2019 llamada Resplandor, en la que colaboró con los mejores institutos de moda de México ubicados en 18 partes distintas del país y pidió el consentimiento de los cargos oficiales y políticos mexicanos. Cuando obtuvo el visto bueno, presentó una colección que representa el choque cultural entre las culturas indígenas mexicanas y los europeos que llegaron al continente, lo cual se refleja en las telas utilizadas con diseños más tradicionales y el cuidado en la confección de las chaquetas de bolero, para las cuales viajó a México en múltiples ocasiones en búsqueda de los mejores artesanos que lo ayudaran en su tarea. «Si a uno lo invitan a una casa a cenar, hay que respetar las reglas del lugar«, afirmó el diseñador. En mi opinión, no lo pudo haber resumido mejor. 

Además de ser una fantástica colección, también sirvió para emprender en un diálogo e intercambio franco de ideas y cultura con un resultado sano y productivo. Tan sólo imaginar lo que nos permitiera como sociedad que otros tuvieran la misma disposición para cambiar aspectos legales o sociales que discriminan a una parte de la población, invitándolos a compartir e intercambiar culturalmente. 

Colección Resplandor de Maurizio Galante
AFP

Para hacer de este un debate fructífero y no un hilo de comentarios ignorantes en Reddit, debemos educarnos sobre los temas de los cuales hablamos, ser respetuosos y saber realmente qué es lo que deberíamos estar pidiendo como sociedad que busca un cambio: que Kylie Jenner pida disculpas públicamente o que la junta directiva del colegio cambie sus reglas acerca de los peinados prohibidos.

También debemos entender que si por un lado pedimos diversidad e intercambio, entonces debemos comprender que la cultura no es algo estático sino totalmente fluído que se escurre por las calles que atraviesa y que, gracias a la migración y la globalización, el diálogo cultural y la adopción de tradiciones en nuevos lugares es inevitable y no algo negativo siempre y cuando se haga de la manera correcta. 

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
La voz de la razón también sabe sobre pecas