Cómo se resumiría el siglo XX según la moda

Cien años es demasiado tiempo; sobre todo si se ven a través del ojo de la industria de la moda. En todo este tiempo, miles de tendencias han pisado las pasarelas y representado la movida cultural a través de prendas y piezas icónicas, una tras otra.

Los diseñadores aprovecharon los cambios sociales, revoluciones y conjeturas históricas para nutrir la moda de cultura; estilismo, tendencias y prendas que van desde el bikini hasta las plataformas marcaron un antes y un después en la historia y en ánimos de reconocer su impacto, reunimos los artículos más influyentes del medio para resumir lo que significó el siglo XX cuando hablamos de moda.

A principios de este siglo, la figura del “reloj de arena” era el patrón de belleza más fuerte y constante. El cuerpo de la mujer era moldeado por siluetas opresoras que creaban la ilusión de volúmenes inferiores y superiores, a niveles no saludables.

Con el tiempo las mujeres comenzaron a protestar la radicalización del corsé y la lucha fue dando frutos: se introdujeron prendas funcionales y los diseños del accesorio comenzaron a ser más comprensibles con la presión que aplicaban.

1910: Faldas pegadas

La pieza relevo del corsé, no porque Paul Poiret quería liberar a las mujeres de él, sino porque quería ganar fama con su creación de la silueta “La Vage”, prácticamente un corsé pero para las piernas.

La “falda trabada” era estrecha e imposibilitaba los pasos a movimientos diminutos. En palabras del diseñador: “he liberado sus torsos, pero les he atado las piernas” porque si había alguien que sabía de ironía, es Poiret. 

1920: vestidos ‘flapper’

La gran historia de amor entre la moda y la juventud. Este estilo de ropa surgió de la estética flapper, con vestidos que marcaban el pecho y la cintura discretamente, añadiendo plumas, joyas y arreglos de cristal. Para el momento en el que llegaron al los closets femeninos, fueron tachados como un “desafío” a los ideales de belleza del momento. Sin embargo, sirvió de escalón para la introducción del little black dress.

1930: el corte al ‘bies’

Durante esta época, la mayoría de los clientes norteamericanas dejaron de viajar a París para comprar en casas de moda, lo que afectó la industria francesa e impulsó la tasa de desempleo por lo menos en 10 mil personas.

La mejor solución que encontró la industria ante la Gran Depresión fue el cine. Bette Davis, Jean Harlow y Madeleine Vionnet popularizaron los vestidos de seda y lo convirtieron en la nueva tendencia glamurosa. 

1950: ‘el nuevo look’

Christian Dior definió la década de los cincuenta gracias al “nuevo look”. Con las consecuencias de la guerra aún recientes, los derroches de tejido y las faldas con vuelo eran una luz entre la oscuridad.

1960: la minifalda

Otro caos para la sociedad. La llegada de una prenda tan “diminuta” generó polémica y revuelo entre los conservadores. Aunque no se sabe con exactitud si su creación vino primero de Mary Quant o André Courrèges, el hecho es que funcionó como un buen símbolo de libertad para los movimientos reivindicativos.

1970: plataformas

La década de los setenta jugó con los vaqueros ensanchados, los tacones gruesos y los tejidos sintéticos. En Nueva York el estilo disco era la tendencia, mientras que en Londres la estética punk era promovida por Vivianne Westwood.

1980: leggings

Los eternos enemigos de cualquier persona con sentido común. En los ochenta la fiebre por el aerobic hizo que los leggings ganaran terreno y se convirtieran en la pieza más usada; además de los trajes de trabajo porque las mujeres se acercaban cada vez más al ámbito laboral. 

1990: menos es más

En esta década reinó lo simple y minimalista; con colores como el negro, gris y blanco tiñendo la mayoría de las piezas de moda. 

2000: el uniforme ‘Juicy’

Sí, el clásico de los 2000. Todo lo brillante y aterciopelado que podía ofrecer Juicy Couture se agotaba en las tiendas. Gracias especiales a Paris Hilton, Jennifer López y Britney Spears.


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