Pros y cons de dejarte llevar por el ‘no makeup’

La obsesión por el no-makeup makeup tiene un montón de tiempo. Pero se hizo accesible cuando Emily Weiss, antigua editora de Vogue, creó Glossier en 2014. Tanto su nombre como su marca empezaron a sonar cada vez más en conversaciones sobre maquillaje, cuidado de la piel, y bueno, también en marketing porque su estrategia fue increíble. Lejos de ser otra marca vendiéndote la idea absurda de que si solo te pones un gloss y rimmel de $200 cada uno te vas a ver como Cara Delevingne, Glossier puso de moda un estilo de vida que puedes medio imitar con un presupuesto venezolano y con un resultado más realista.

Desde el principio la promesa de la marca era sencilla, skin first, makeup second”. Crearon un Instagram con un rosado claro, que honestamente es un poco irritante para mi gótica interna, y empezaron a mostrar fotos de modelos hermosas, con pieles luminosas y cejas “naturales” pero perfectas, todas llevando el no-makeup makeup look. A eso le sumaron un mensaje de “empoderamiento” típico de toda marca que quiere llegar a mujeres millennials. Todo basado en “no queremos que cubras tu cara hasta ser irreconocible, solo queremos que te veas más como tú”.

De entrada me pareció que era puro marketing. Otra marca vendiéndonos la idea de que podemos vernos como elfas etéreas con productos místicos e imágenes aspiracionales de modelos que se ganaron la lotería genética. Luego me tragué mis palabras.

Ver relacionados:

Cómo el maquillaje en los hombres se volvió un tabú

El costo del embarque

¿Por qué mientras más simple más caro?

El eslogan de Glossier se metió en mi cerebro lentamente. Quería con todas mis fuerzas tener una piel sana, brillante, “élfica”. Además estaba harta de perder 40 minutos maquillándome. Así que como en Venezuela no puedes conseguir Glossier, empecé a obsesionarme con los cosméticos coreanos que sí se pueden conseguir y al final son el precedente de Weiss y toda esta onda del skin first.

Hacer la transición de alguien que usa concealer, base, rímel, delineador, sombras, a alguien más natural requiere dinero, esfuerzo, tiempo libre y abrirle espacio en tu mesa de noche a un montón de cremas. Lo principal de todo esto es invertir la mayor parte de tu presupuesto y tiempo en el cuidado de tu piel, no en ocultarla.

Corea lleva la delantera en esto porque son un referente tanto del maquillaje minimalista como del enfoque en tener una piel sana como meta principal. Como resultado, sí, terminas con una piel mucho más cuidada que se ve bien con o sin maquillaje y te puede hacer sentir más segura de ti misma a la hora de volverte más minimal con tu look. Pero antes de que botes tu base, te traigo los pros y los contras:

Lo que vas a amar:

El tiempo libre

Tanto el contouring como el baking llevan tiempo. En el mejor de los casos pasas unos unos 20 minutos maquillándote. Nada del otro mundo para irte de fiesta, pero súper excesivo para ir todos los días al trabajo. De hecho, es insostenible.

Las rutinas coreanas no son precisamente rápidas cuando se trata de cuidado de la piel, pero sí del maquillaje. Son más minimalistas, permitiéndote reducir el tiempo que pasas arreglándote de “Nivel Kardashian” a nivel “ser humano que necesita hacer más cosas además de maquillarse”.

La sensación de no estar usando una máscara

Cuando encuentras lo que tu piel necesita, se empieza a ver cada vez mejor. Yo llegué a un punto en el que no quería cubrirla más por lo que ahora mi rutina de maquillaje es solo un poco de primer y BB Cream. Podría perfectamente salir en un comercial de Glossier diciendo algo pavoso como “ahora sí me siento como una mejor versión de mí misma”, y no lo estaría diciendo sarcásticamente. Es 100% un boost de confianza estar tan cómoda con tu piel y cómo la cuidas no te sientes insegura saliendo a la calle sin maquillaje.

Lo que vas a odiar:

El dinero

Como todo en Venezuela, el maquillaje está absurdamente caro. Aún así una buena alternativa a dejar un ojo de la cara por un concealer de Maybelline es darte una vuelta por el CCCT -la cueva escondida que tiene todo lo que necesites para el maquillaje coreano-, o un mercado de diseño, y conseguir un corrector de color por la mitad del precio. Jamás va a ser barato, pero los productos coreanos todavía son más accesibles que los de Estados Unidos.

Cuando se trata de maquillaje coreano, tu cartera va a estar mucho más segura que con el maquillaje gringo. Por otro lado, el cuidado de la piel coreano sí te va a hacer pensártelo dos veces y es más elusivo. Más fácil es encontrarlo en tiendas de Instagram que en algún sitio físico.

La disponibilidad

No se trata de la escasez a la que estamos acostumbrados sino una más racialmente problemática. Los coreanos no tienen una gran variedad de tonos de piel, por lo que la mayoría de sus BB Creams y CC creams tienen solo dos colores, uno claro como el papel, y otro que está a medio camino entre un sobre manila y una empanada que acabas de empezar a freír.

Vas a tener que investigar como si fuera un trabajo para la universidad

Esas “Glossier Girls” amanecen viéndose perfectas porque pasan una cantidad estúpida de tiempo averiguando qué necesita su piel para verse como si tuviesen un blur encima todo el tiempo. Si raspaste química en bachillerato tengo malas noticias para ti, ahora necesitas saberte la tabla periódica para tener una piel radiante.

Un inofensivo “oh, voy a buscar una crema para los ojos”, ahora es “necesito una fórmula con al menos 2% de zinc y 2% de ácido hialurónico”. Una de las marcas de culto de todo este movimiento skin first, The Ordinary, solo funciona así. Y como venden versiones de $2 de tratamientos que cuestan $1000, es mejor que vayas haciendo las paces con la química.

De hecho tiene una guía que ayuda bastante al momento de saber cuál molécula es para qué parte de tu cara y cómo debes mezclarlas. Aún con eso el proceso no es exactamente friendly. Recordar los ingredientes que estás usando para no comprar nada nuevo que contrarreste lo que ya tienes en casa es difícil.

Las rutinas de mil pasos

Si te gusta el maquillaje, ya sabes que desde el 2017 todo el mundo anda en onda de “te muestro mi rutina coreana de 15 pasos para el cuidado de la piel”. Algunos son unos pasados con demasiado tiempo y dinero en sus manos. Pero en general eso es lo que tienes que hacer si de verdad estás comprometida a tener una piel con photoshop permanente.

Dependiendo del resultado que quieras tener, vas a tener que crear tu propia rutina de cuidado de la piel. Va a ser súper fastidiosa de seguir cuando llegues de una fiesta para quitarte el maquillaje y empezar una rutina de 10 pasos que te toma media hora. Pero ese -además de buenos genes- es el secreto de esas pieles perfectas y luminosas que ves en redes sociales.

Así que, sí, incluso en Venezuela puedes verte como una Glossier Girl. Siempre y cuando consigas un tutor de química, estés dispuesta a pasar media hora poniéndote cremas todas las noches, y persigas todo cosmético coreano disponible. Y sí, es un montón de trabajo, pero al menos para mi, ha sido 100% worth it.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
La guerra contra el maquillaje de imitación