Lo que pasó cuando me maquillé como niña un día

Y no hice el ridículo

Sombra de color rosa con efecto luminoso sobre todo el párpado aplicada como si nunca me hubiese maquillado anteriormente —tampoco soy una experta— y lipgloss del mismo color, específicamente una tonalidad rosa Barbie. Sí, salí un día con mi rostro invadido por esos productos y al final no resultó una mala idea. Es bueno arriesgarse y probar algo nuevo, aunque esto lo hacía cuando era niña, en mi casa, frente a un espejo y hablando sola.

Había olvidado el brillo de labios y su efecto grasiento. Acostumbrada a usar la pintura de barra por seguir la moda de “los labiales que serán tendencia en los próximos cinco años”, guardé hace un tiempo los lipgloss, esos que me ponía de niña para lucir coqueta y glamurosa. Este producto y la brillante sombra de ojos conjugaron perfectamente para recrear el maquillaje que me hubiese hecho a los cinco años, cuando tenía menos vergüenza y más imaginación.

Mi experiencia inesperada

Por suerte me di cuenta de que no guardaba maquillaje de niña de principios de los 2000, como un gloss de barra con bolita o sombras de mentira de la marca Mattel, así que utilicé otros productos completamente reales para colorear mis ojos de una manera desordenada que no resultó nada extraña para las personas con las que me topé en el camino durante el día.

La primera persona que me vio fue mi mamá, quien dijo que me quedaba increíble el maquillaje, pero como para todas las madres sus hijos son hermosos, no le presté mucha atención. En el transcurso del día no distinguí ninguna conducta anómala o diferente, solo sentía miradas y es posible que detrás de cada una de ellas hubiese pensamientos como “esta niña se maquilló como cajera de supermercado” o “se maquilló con la luz apagada o quizá no había electricidad en su casa”.

Después de una mañana entera con el maquillaje puesto, mi rostro seguía totalmente rosado en la tarde. Solo me retoqué el labial y enseguida me acerqué a la panadería para comprar dos campesinos y cuatro tunjas (panes dulces). En ese instante recibí dos piropos: un “bonita” del vigilante del estacionamiento y un “mami” de un hombre desconocido que estaba dentro de un carro.

Ok, esto sonará extraño pero lo más relevante fue el piropo del vigilante, puesto que cada semana voy a la misma panadería y este señor solo se despide de mí esperando que le dé propina. Es probable que el maquillaje tuviese un efecto completamente inesperado. No hice el ridículo o por lo menos eso es lo que quiero pensar.

Los productos ideales para recibir un “mami” con voz seductora

Nada de maquillaje ficticio ni ese que mi mamá tiene guardado que es más viejo que la tos. Primero apliqué corrector y polvo suelto. Luego, con una brocha, agregué una mezcolanza de sombras en tonos claros y rosados, todas con efecto luminoso, como si fuera un iluminador. Me puse bronzer y mucho colorete de color rosa en los pómulos y el centro de la nariz. Por último, cubrí la parte inferior de la mejilla con iluminador y apliqué lo que no puede faltar jamás, rímel de pestañas para acentuar la mirada.

Tendencias que evocan el maquillaje de una niña

Después de fijarme en que existen dos tendencias muy parecidas al maquillaje de una niña —claro, perfeccionadas y más producidas—, surgió la idea de experimentar con los cosméticos de una manera infantil.

Indiscutiblemente, las tendencias se repiten infinitas veces y el maquillaje, así como los vestidos y los zapatos, tienen una representación singular en el día a día de las mujeres y en la industria de la moda.

Las sombras llamativas y rocambolescas caracterizan al color block, una tendencia muy atrevida que consiste en unir diversas tonalidades para aportar luz a la mirada. También se suma como maquillaje irreverente el blurred smudgy eyes, que se trata de conseguir que los ojos se llenen de color dejando un terminado imperfecto.

Sombra ‘color block’
Pinterest

Los tonos nudes no dominan en estas tendencias, pues aquí tienen poder los pigmentos oscuros, fuertes y arriesgados, utilizados de una manera peculiarmente exagerada. Después de todo, aplicar sombra rosada y lipgloss por todo un día fue divertido y diferente, puesto que casi nunca suelo usar tanto maquillaje, sino lo básico: corrector, polvo, colorete, iluminador, máscara de pestañas y labial.

TheA logo
Más artículos
Una estilista planeó mis atuendos por 6 días