L’Oréal va a salvar a los animales cultivando piel humana asiática

L’Oréal va a salvar a los animales cultivando piel humana asiática

La relación entre PETA y L’Oréal siempre ha sido compleja.

Principalmente porque en un golpe de descaro, L’Oréal desarrolló toda una línea de comunicación para redimirse y posicionarse como una empresa que “no prueba sus productos en animales”, cuando en su reciente y conveniente FAQ creado exclusivamente para responder dudas sobre dicha acusación, admitieron que:

“Se podría hacer una excepción si es necesario para la seguridad humana o con fines reglamentarios”.

En otras palabras, financian pruebas en animales de sus productos terminados en China, donde la ley exige que todo pase primero por animales. He aquí la razón por la que se encuentran en la lista negra de PETA.

Mientras rezan que en 1989 L’Oréal dejó de testar sus productos en animales por completo, dichos productos están siendo probados en China.

Y esto no es todo.

El cambio total en la política de pruebas con animales de L’Oreal fue acordado en marzo de 2013 como fecha límite. La compañía ahora afirma que no prueba sus productos terminados o materias primas en animales después de esta fecha. Según ellos:

«Cuando un proveedor nos propone un ingrediente, le pedimos que examine su expediente de seguridad. Si el dossier contiene datos generados mediante pruebas con animales antes de marzo de 2013, L’Oréal puede retener el ingrediente. Si los datos se generaron después de marzo de 2013 y fueron para una aplicación de cosméticos, L’Oréal no puede retener el ingrediente. Si los datos se generaron después de marzo de 2013, pero fue para un uso que no sea cosméticos, entonces L’Oréal puede retener el ingrediente”.

Básicamente, L’Oréal afirma no utilizar ningún ingrediente que haya sido probado en animales SI -y solo si- dichos ingredientes han sido probados en animales después de marzo de 2013 y si han sido probados solo por razones estéticas.

Por lo que, su campaña de cruelty-free no tiene sentido. Es propaganda. 

Así que, a pesar de los esfuerzos comunicacionales desesperados, L’Oréal no ha logrado salir de la lista negra de PETA porque se niegan a adoptar una política consciente en toda la compañía, que le haga la cruz a las pruebas en animales tanto para sus ingredientes como para los productos terminados; y si a eso le sumamos que vende productos cosméticos en China, país en el que es requerido por la ley ser probado en animales por agencias gubernamentales, PETA no los sacará pronto.

Para recibir la medalla de oro de la organización sin fines de lucro, el conglomerado de marcas debe aceptar que no realiza ni realizará, no pagará comisiones ni permitirá pruebas en animales para cualquiera de sus ingredientes, formulaciones y productos, en cualquier parte del mundo.

Esto, por supuesto, no quita que a lo largo de los años, L’Oréal ha progresado positivamente y ha dado importantes pasos para poner fin a las pruebas en animales con sus productos.

La compañía adoptó una política de no probar sus «productos terminados» en animales, y más tarde, implementó la misma política pero con los ingredientes de dichos productos. Además, la compañía ha contribuido con recursos significativos para la investigación y el desarrollo de métodos de prueba no-animales para reemplazar algunos de los métodos crueles y obsoletos actualmente en uso.

Mejor aún, L’Oréal ha establecido una sólida presencia en China para abogar por que el gobierno ponga fin a sus requisitos para las pruebas con animales que se venden allí.

Por lo que, por mucho que queramos juzgar a la marca, nuestro complejo de justicieras hippies no puede ser totalmente usado en su contra.

Con todo y esto, L’Oréal no es elegible para ser incluido en la lista libre de crueldad de PETA, aunque todos los esfuerzos suenan muy bonitos y amigables, L’Oréal todavía opta por vender cosméticos en China; y a estas alturas, la empresa no niega que le sigue el juego al gobierno chino para llevar a cabo las pruebas.

No obstante, en un giro de acontecimientos, L’Oréal está concentrando sus energías en una alternativa tanto como prometedora como perturbadora. En palabras de Pascale Mora, directora de comunicación científica de L’Oréal, la empresa cultiva piel humana asiática para reemplazar las pruebas en animales.

“En 2010 desarrollamos piel asiática. Para el mercado chino es muy importante testar los productos en piel asiática, no en piel caucásica. Desarrollamos este método como alternativa a la experimentación con animales”. 

Entonces, la cosa va así: prueban en trozos de dos centímetros cuadrados de epidermis humana, cultivada gracias a «donaciones a la ciencia” de pacientes de hospitales cercanos a la fábrica. Dichas donaciones van desde prepucios procedentes de operaciones de fimosis y restos de piel de abdominoplastias y cirugías de reducción de pechos.

Los residuos de epidermis son impregnados con una crema Revitalift de la misma marca L’Oréal Paris, y voilà.

Plus, las evaluaciones son completadas con pruebas en personas voluntarias, una vez que con las epidermis se descartan efectos irritantes y corrosivos.

Resultó tan buen negocio, que L’Oréal Paris abrió una fábrica exclusivamente para cultivar la piel: el laboratorio de Episkin, una auténtica fábrica de piel humana inaugurada en 2011 en Lyon. Más tarde, en el 2014, abrieron otra fábrica en Shanghai, esta vez, especializada en piel asiática.

Pero no fue sino en noviembre del 2016 que a Administración de Alimentos y Medicamentos de China aprobó por primera vez un método sin animales para probar cosméticos.

Según las cifras de la empresa, L’Oréal fabrica entre 100.000 y 130.000 unidades de piel humana cada año, y con suerte, han logrado implementar un sistema de venta a empresas del gremio por 50 euros cada dos centímetros cuadrados, por las afirmaciones de la farmacóloga Nathalie Seyler, directora general de Episkin.

Por lo que, aunque todavía no logran ganarse la medalla de PETA, L’Oréal llegó al punto de crear piel humana solo para limpiar su imagen de crueldad animal; quién sabe, unos años más y los prepucios y restos de piel de quirófano salvaran a los animales. 

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