El ‘see now, buy now’ no salió como la moda esperaba

La moda siempre se ha enorgullecido de su dinamismo y capacidad de adaptarse a los cambios; sin embargo, hasta el año pasado, el calendario de la moda había permanecido intacto. Desde que se establecieron las dos temporadas y el sistema de producción, que se manejaba con seis meses de anticipación, la industria se había mantenido en la misma sintonía por años.

Por lo que, en el momento que se planteó la estrategia del “see now, buy now”, tanto la prensa como los líderes del sector entraron en pánico; surgieron interrogantes cuestionando su funcionalidad, repercusiones y beneficios, pero sobre todo, la pregunta que nunca desapareció fue ¿qué tan preparado estaba el mundo de la moda para un cambio tan drástico?

Tomando en cuenta que el “see now, buy now” es un modelo comercial que apenas el año pasado alcanzó su punto, cuando hablábamos de sus posibles consecuencias e impacto en el calendario, no podíamos apoyarnos en los números y estadísticas más allá del cartel de “sold out” fuera de las tiendas; pero ahora que el furor pasó, todo apunta a que la moda definitivamente no estaba preparada para modificar la estructura que ha mantenido por más de 159 años.

Con los números en mano y una que otra declaración de los diseñadores que formaron parte del movimiento, el futuro del “see now, buy now” no se ve tan prometedor como en el 2016. Las ansias de complacer la cadena consumista de los clientes hizo que lo que parecía como un plan innovador de producción se convirtiera en un desgaste para la creatividad de los diseñadores. Si bien la idea principal era que las colecciones regidas por el “see now, buy now” habilitaran sus prendas para la compra al mismo tiempo que las modelos las estaban desfilando por la pasarela, la nueva dinámica modificó la producción tradicional y redujo el tiempo de creación al que los diseñadores estaban acostumbrados. 

Por más prometedor que se veía, el experimento de la inmediatez comenzó a fallar mucho antes de que nos diéramos cuenta. El mes pasado la firma Thakoon, liderada por Thakoon Panichgul, y el diseñador Tom Ford anunciaron que se retirarían del modelo, aun cuando ellos habían sido dos de los principales voceros del proyecto. Según Ford y Thakoon, el sistema de la moda tradicional está fallando, pero ambos concuerdan en que el modelo de la inmediatez no es la respuesta después de todo.

“The store shipping schedule doesn’t align with the fashion show schedule … you can’t have a show with clothes that have been on the selling floor for a month” – Tom Ford.

La razón: la logística es una pesadilla. Se suponía que este modelo iba a modernizar el ciclo pesado y largo con el que la moda se ha manejado por años, pero ahora que lo han intentado por varias temporadas consecutivas, ni siquiera hacer los envíos a las tiendas a tiempo es factible.

Incluso cuando la prioridad era complacer a los clientes, la CEO de Jane Hali & Associates, Jane Hali, comprobó que esta medida es contraproducente: “los diseñadores necesitan tiempo para crear el deseo y la demanda de productos reales en los clientes”.

Con la experiencia de Ford, que solo pudo completar su primera (y última) colección con el modelo “see now, buy now” reestructurando totalmente las cadenas de distribución, y aun así no lo logró como estaba planeado, ¿qué quedará para los otros diseñadores?

Si sirve de consuelo, todos sabíamos que luchar contra el sistema de la moda era difícil. 

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
Más artículos
‘Craski’: una marca que combina el estilo con la ayuda social