¿El fin de una década o el fin de la moda como la conocemos?

¿El fin de una década o el fin de la moda como la conocemos?

Describir esta última década puede resultar complejo, pero de cierto modo también es emocionante. En la industria de la moda, muchas cosas ocurrieron durante estos años y entre ellas está el nacimiento de un desafío para los involucrados en el medio. Las antiguas reglas dejaron de funcionar y ahora todos debemos pensar con base en el contenido y nuestra presencia en el mundo digital. Debemos tener una postura activa sobre los problemas sociales y entender que hay una nueva generación de clientes que exige transparencia y prácticas sostenibles, que posee nuevos hábitos de consumo que necesitan ser atendidos a una velocidad cada vez más rápida. Hoy en día son mayoría las personas que quieren saber más y callar menos.

Algunos críticos de la moda comentan que en los últimos diez años no existió un avance significativo a nivel de diseño, como de pronto lo fue el New Look de Christian Dior en los cuarenta o Le Smoking de Yves Saint Laurent a final de los sesenta. Pero si bien la industria nunca paró y siempre las pasarelas estuvieron llenas de nuevas propuestas, nuevas escenografías, nuevas tecnologías, nuevos diseñadores, nuevas caras, nuevos cuerpos y nuevos diseños, considero que más allá de las tendencias que todos disfrutamos durante esta década, lo que realmente caracteriza a estos años son los pequeños movimientos de gran impacto que se generaron en ellos.

La moda es un reflejo de la sociedad, de los cambios políticos, culturales y sociales que tienen lugar en un tiempo y en un espacio determinado. Es un valor que se repite y que constantemente está cambiando. Por ejemplo, si vemos hacia atrás, nos encontraremos con la vestimenta hippie, que nace de una subcultura a principios de los años sesenta en San Francisco, en donde la filosofía de estas personas, los valores del momento y las consignas “haz el amor, no la guerra” y “flower power” se tradujeron en una manera de lucir. Se trataba de una moda mucho más ligera, de siluetas fluidas y que vio nacer el DIY (do-it-yourself), el tie-dye, los parches y la evolución de los flecos. Para el momento, no eran relevantes las marcas que se compraban sino lo que se expresaba a través de la vestimenta que se usaba y la música que se escuchaba.

Esta moda enmarcó un momento crucial de la historia que aún se hace sentir en nuestro presente. Y así como la estética hippie vuelve con frecuencia, ya sea como reacción a algo que está ocurriendo a nivel político o como estrategía de venta, hay ciertas tradiciones dentro de la industria que perduran a través de los años. Este es el caso de las semanas de la moda, aunque ahora es inevitable pensar que en algún momento estos eventos o la manera de vivir la experiencia de las nuevas colecciones va a cambiar. Y es aquí donde encontramos una disyuntiva entre el sistema tradicional de la industria y los nuevos paradigmas, la cual da cabida a una pregunta: ¿qué pasará en los próximos diez años en el mundo de la moda?

Si los últimos años fueron un abreboca de lo que viene, esto podría significar que presenciaremos grandes cambios y que muchos de ellos no vendrán en los formatos más sutiles. La frontera entre la moda y la política se volverá cada vez más borrosa, las protestas no solo las veremos en pasarela junto con consignas de diversidad, respeto a la vida y libertad individual, ni solo las llevaremos impresas o bordadas en nuestras camisetas. Cada vez más estas conversaciones serán el punto de partida o la inspiración de los diseñadores, prepárense para ver más conceptualizaciones artísticas de índole social en casas de moda como Gucci o ideologías traducidas en diseño en Prada.

GUCCI Pre-Fall 2017

Los medios de comunicación cada vez tendrán que ser más objetivos y tocar temas de actualidad vinculados con los problemas reales de la industria y del mundo si quieren permanecer relevantes. También sus formatos deberán ser más flexibles, inmediatos e innovadores. Los tan famosos influencers deberán ser más reales y menos comerciales, la foto bonita con los nuevos ugly shoes del momento no bastará. Y las marcas ahora no solo tendrán que comunicar sus colecciones y productos, sino realmente convertirse en agentes de cambio, reales, palpables y visibles.

La retórica en contra del racismo, la xenofobia y sexismo será cada vez más pronunciada y evidente en las campañas, algo que Marc Jacobs ha estado haciendo por años. La apreciación a la cultura local, la artesanía y los procesos a mano van a resurgir como respuesta a conflictos sociales. La tecnología seguirá avanzando y conquistando nuevos territorios a la hora del desarrollo y la creación de colecciones, y es aquí donde veremos una nueva tendencia en las propuestas de diseño. Con esto no quiero decir que ya seremos como los Supersónicos, pero sí veremos una aproximación a una moda más enfocada en el slow fashion, más consciente con el medio ambiente y de cortes más arriesgados que representen el nuevo futuro.

Prabal Gurung (2017)
IMAXTREE

Ahora bien, si tuviese que describir la década pasada en palabras, diría que fueron diez años de mucho recordar, y no solo me refiero a todos los estilos y modas que regresaron en forma de tendencia, como lo hicieron  el tie-dye de los setenta, las mangas y las hombreras de los ochenta, el normcore de los noventa, y demás. Estoy hablando de que decidimos no olvidar las viejas costumbres que nos perjudican como personas y sociedad, y empezamos a luchar contra esos estereotipos y sistemas arcaicos.

También por primera vez fuimos sinceros y hablamos sobre lo que pasaba detrás de una cámara o de una editorial perfecta, de los problemas que la industria venía trayendo consigo desde hacía años a nivel social y ambiental. Y nos propusimos nuevos desafíos, nuevas metas y un nuevo diálogo. Esta década representó el inicio de un cambio, pero ahora somos nosotros, como profesionales, aficionados y seguidores de la moda, quienes nos encargaremos de hacerlo una realidad. ¿Qué veremos en estos próximos diez años? Dependerá únicamente de nosotros como personas y consumidores.

Ashish Gupta en el London Fahion Week 2017
Refinery 29

Por Geraldinne Alarcón de Velutini

Estilista y Consultora de Moda

Cofundadora de The F Room

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