El labial rojo en la historia

El poder del labial rojo viene desde Cleopatra hasta Madonna

Si nos levantamos un lunes por la mañana, tenemos la libertad de elegir el color de nuestros labios de acuerdo a nuestro humor y nuestras intenciones; desde rosados claros, hasta rojos poderosos y negros atrevidos. Sin embargo, para nosotras poder tener esa libertad, el labial rojo tuvo que enfrentar muchos mitos y desafíos en los labios de poderosas mujeres, algunas incluso juzgadas y perseguidas.

El nacimiento de esta poderosa arma femenina se remonta a…

Su origen es algo polémico, pues tanto los egipcios como los sumarios se disputan esta fantástica invención como si de una cura para la humanidad se tratara. Pero los sumarios ganan por unos cuantos miles de años antes de que Cleopatra lo popularizara. 5.000 A.C, los inventores del labial rojo utilizaron gemas trituradas y plomo blanco para tener la consistencia de bálsamo. Lo que realmente era venenoso.

Entonces los egipcios mejoraron un poco la receta, utilizando insectos triturados en su lugar.

Desde entonces, el distinguido color en los labios ha pasado por la Antigua Grecia y la Antigua Roma, pero no sobre las mujeres nobles y de familias importantes, sino que el labial rojo era exclusivo de las prostitutas. Su marca distintiva, de hecho.

Su fama se convirtió en infamia

Luego, en la época en la que el fanatismo por Dios se volvió peligroso, se declaró este cosmético como pecaminoso y por lo tanto, prohibido. La Edad Media fue un período de recesión para el poder de este color, pues se creía que “retaba el poder de Dios”.

No fue hasta el renacimiento, con la Reina Isabel I que el labial rojo consiguió un poco de atención, pero no precisamente de la buena. La reina pelirroja no le paró mucho a las convenciones que insistían en que este inocente y bello color estaba maldito. Así que lo usó como su firma gran parte de su vida.

Sin embargo, la receta del labial seguía siendo plomo blanco. Lo que era venenoso y se pensaba que fue una de las razones que mató a la reina. “Recibió el beso de la muerte”, se dijo apuntando la causa a la pintura roja sobre sus labios. Esto no ayudó mucho a la reputación de nuestro protagonista.

Después de eso el labial rojo estuvo condenado.

En el siglo XVIII acusaban a las mujeres de “hechizar a los hombre para casarse con ellas a través de cosméticos”, entonces las tildaban de brujas y el precioso color rojo terminaba ardiendo en la hoguera. Qué pérdida de buen gusto.

El labial rojo consiguió la salvación en manos de…

Pero por otra parte, los que siempre tuvieron buen gusto y supieron apreciarlo fueron las francesas.

Durante y después de la Revolución Francesa, el labial rojo fue usado con orgullo. Como un símbolo de poder, belleza y distinción; supongo que estaban aburridas de la estricta blancura que tanto marcaba el estándar de la época.

Sin embargo, con la llegada de la Reina Victoria, el labial volvió a ser vetado de los mostradores y de las costumbres femeninas. Menos mal que eso no duró mucho porque a finales de 1800, la marca parisina Guerlain empezó una exitosa producción y venta de cosméticos, entre los que destacaban labiales.

La fórmula había cambiado hace rato, porque la moda es inteligente y si algo marca tendencia, no puedes hacerlo venenoso. No tendría muchas ventas. Así que se comenzó a hacer con fruta triturada y mezclada con mantequilla y cera. Preparados para el siglo XX.

Al fin el labial formó parte de la cotidianidad femenina. Bueno, más o menos

Para la tranquilidad de las mujeres y de los hombres, ya el maquillaje concretó la paz con la sociedad. Pero el labial rojo todavía tenía mucha polémica que protagonizar.

En 1912, el labial rojo se había convertido en la firma de las sufragistas que salieron a las calles de Nueva York a exigir sus derechos. Entonces se puede decir que después de tanta guerra con este color, el labial rojo había afirmado su colaboración con la rebeldía femenina.

Después de que la industria mejorara la aplicación de esta arma contra las convenciones sociales, Hollywood se hizo cargo de convertirlo en el símbolo de la sensualidad. Y fue tan grande su impacto que en 1933 Vogue declaró el labial como “el cosmético más importante para la mujer”. Importancia que sobrevivió la Segunda Guerra y la Gran Depresión.

Luego vino Hollywood

El glamour que adquirió el labial rojo acompañó especialmente a las estrellas del cine que aparecieron en las revistas y en las grandes marcas de moda. La primera campaña conocida fue la de “Fire and Ice” de Revlon.

Pero después de los gloriosos 50, vinieron los hippies para poner de moda la naturalidad y la disminución de la cantidad de maquillaje sobre la cara de las mujeres. Condena que liberaría la todavía más gloriosa década de los 80, con sus peinados voluminosos, los colores vistosos y la espectacular Madonna, quien vino a salvarnos a todas con su materialismo y sus labios carmín.

Desde entonces el labial rojo adquirió la poderosa fama que se merece. Ahora es el fiel acompañante de las mujeres valientes, rebeldes y elegantes, pues dicen que si los diamantes son los mejores amigos de la mujer, entonces el labial rojo es su aliado eterno.

Dita Von Teese, los youtubers y Taylor Swift perpetuaron la eterna corona de este cosmético entre las propidades de una mujer.

Y al final pueden negarlo todo lo que quieran, pero ponerse un labial rojo antes de empezar tu día, prepara tu orgullo para cualquier obstáculo y felicidad. Sensación que no pasará de moda en un buen rato.

Cleopatra, Isabel y Madonna lo saben.

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