Deconstruyendo lo que implica ser una e-girl - The Amaranta
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Deconstruyendo lo que implica ser una e-girl

A propósito del fenómeno de Doja Cat

En 2020 todos sabemos quién es Doja Cat y, si no es así, al menos hemos visto sus memes o algún video en TikTok con una de sus canciones. La cantautora de éxitos como Boss B*tch y Say So ha amasado una gran popularidad recientemente gracias a sus colaboraciones con otros artistas, a sus controversias en redes sociales y, especialmente, al nivel de viralidad que han alcanzado sus videos. Parte de esta reciente fama se debe a su particular estética, una que ha crecido en internet, fomentada por la imagen de otros músicos, y que tiene sus orígenes en subculturas asiáticas y videojuegos: la estética de las e-girls.

Doja Cat e girl
Doja Cat para el video de Boss B*tch
Kemosabe / RCA Records 

Doja Cat comenzó su carrera en 2014, cuando firmó con RCA Records, pero no fue sino hasta 2018 que pasó a formar parte de la escena mainstream con el estreno de su video Mooo!, el cual inmediatamente se convirtió en un meme. Un año después, su sencillo Say So se volvió la sensación de TikTok y ahora las canciones de Doja Cat suenan en películas como Birds of Prey (2020) y son imprescindibles para los retos de baile en TikTok.

La imagen que Doja Cat creó de sí misma en redes es el secreto de su éxito. Como una artista viral, busca reinventarse en cada video y, al hacerlo, combina elementos populares de internet y los adapta a un estilo que, por más ecléctico y aleatorio que pueda parecer, sigue una línea bastante distintiva, pues en cada una de las personalidades que adopta, Doja Cat encarna el fenómeno de las e-girls.

Doja Cat con uno de sus looks de e-girl
Doja Cat con uno de sus looks de e-girl, promocionando su último álbum, Hot Pink
RCA Records

Reconocidas principalmente por su estética, las e-girls son mujeres que lucen como unas muñecas de porcelana salidas de un anime de los noventa y tienen gran interés por las animaciones japonesas y los videojuegos, aunque esto no es limitativo.

La idea de las e-girls surge como un calificativo peyorativo que parte de la comunidad gamer masculina que acuñó el término para describir a las mujeres que supuestamente usaban sus atributos para quitarles seguidores a algunos streamers de videojuegos. Según Urban Dictionary, las e-girls son “mujeres que participan en juegos online y mandan o venden nudes”. 

Ahora la definición ha mutado y, aunque algunas mujeres sí utilizan sus atributos para ganar dinero vendiendo agua de baño, por ejemplo, la mayoría de quienes se identifican con esta subcultura ven en ella una estética, no un modelo de negocios. Este fenómeno, del cual participan mujeres y hombres —llamados e-boys— por igual, tiene muchas implicaciones que van más allá de los videojuegos, empezando por las referencias visuales que lo componen.

Rusty Fawkes, e-girl y streamer
Rusty Fawkes, e-girl y streamer
Rusty Fawkes

Las e-girls, si bien iniciaron en el nicho de los videojuegos, mezclaron su estilo con el de otras subculturas, añadiendo elementos estéticos del vaporwave, como los colores brillantes y la ropa que evoca nostalgia, para crear esa imagen mítica, casi fantasiosa, de las e-girls que vemos en redes. 

Entre los rasgos más distintivos de las e-girls están el delineado de ojos pesado, el pelo teñido de algún color de fantasía y la forma de vestir inspirada en el cosplay, los videojuegos, las series de anime de los noventa y la cultura de ropa callejera que se desarrolla en Harajuku, uno de los principales centros de compras y moda en Japón, donde se ven distintas tribus y corrientes estéticas que existen en el país.

subculturas en las calles de Harajuku
Diferentes subculturas en las calles de Harajuku
Tokyo fashion

A pesar de esta marcada inspiración en lo asiático, las e-girls también toman elementos de la cultura occidental de internet. Una de sus principales influencias es la estética de tumblr girl que se hizo famosa entre 2012 y 2014. Por lo tanto, podemos ver a e-girls que visten de forma sencilla con jeans, gorros y camisas de alguna banda de los noventa y otras que van al extremo de usar prendas más coloridas, con accesorios excéntricos e incluso un tanto kinky con la adición de arneses

Parte de la estética también involucra cierto grado de inocencia sexualizada, la cual se expresa en la actitud inocente y sugerente que tienen estas mujeres en fotos y que se ve realzada por maquillajes que las hacen lucir más jóvenes.

Este tipo de maquillaje se inspira principalmente en un concepto desarrollado por la artista japonesa Shinobu Igari, denominado igari makeup y traducido literalmente como “maquillaje de resaca”. El estilo consiste en replicar el mismo sonrojo que se obtiene al beber alcohol en exceso y está directamente influenciado por la cultura de idols, tan popular en Corea y Japón. En la industria musical asiática, las idols representan un ideal de pureza personificado en mujeres de piernas largas y vestidos cortos, algo parecido a lo que las e-girls tratan de imprimir en su personalidad digital.

BLACKPINK Vogue
BLACKPINK, grupo de K-pop, para la edición de marzo 2020 de Vogue Korea
Vogue Korea

Todas estas referencias y su alta exposición en internet hacen que las e-girls sean propensas a ser objetivadas y, por lo tanto, a sufrir abusos por parte de la comunidad masculina. De hecho, según Communication in multiplayer gaming: Examining player responses to gender cues, un estudio publicado por New Media & Society Journal, las jugadoras femeninas reciben tres veces más comentarios negativos, cuestionamientos y mensajes de otros jugadores que los hombres. 

Por otro lado, el miedo a ser acosadas en las calles hace a las e-girls trazar una gran línea de separación entre su imagen de internet y su aspecto en la vida real. Ashley Eldridge, e-girl de 19 años, le contó a Vice acerca de los peligros de mostrarse en redes con este estilo:

Me preocupo por ese tipo de cosas [ser seguida y acosada] todo el tiempo. Estoy constantemente asustada de que alguien va a reconocerme en la vida real y a seguirme.

Ashley Eldridge
Bianca Devins
Bianca Devins, e-girl que fue víctima de acoso en 2019
Bianca Devins

Algunos vestigios de la connotación original del término todavía se mantienen. Para algunos, la relación entre las e-girls y cualquier mujer que disfrute de los videojuegos es demasiado estrecha y hay quienes, aun después de la evolución de esta estética, siguen usando el término para denigrar a las jugadoras y profesionales de los videojuegos, mientras que otros ven en ella solo un fetiche. 

Es la combinación de todos estos elementos la razón por la que rara vez nos encontraremos a las e-girls en la vida real, ya que su característica principal es que son personajes creados por y para el internet. Incluso varios medios como Vice y Vox han denominado esta como la subcultura de las antinfluencers, debido a que son personas solo existen en internet y, en su mayoría, destacan por verse atractivas en fotos y no por vender un estilo de vida particular. 

Doja Cat para la promoción de Hot Pink
Doja Cat para la promoción de Hot Pink
RCA Records

Las e-girls no son más que ilusiones en una pantalla, fabricadas, en ocasiones para vender, pero en su mayoría para satisfacer a las mujeres que las personifican porque quieren y pueden hacerlo. Se trata de un fenómeno que se hace viral gracias al atractivo de las modelos o, en el caso de Doja Cat, por lo exagerada y absurda que puede llegar a ser esta estética.

Si bien el término e-girl era denigrante en principio, en la actualidad ha dado pie a una subcultura online. Al mismo tiempo, también se ha convertido en un foco de abusos, memes y videos de TikTok. Doja Cat es sola una representación de este fenómeno, pero se trata de algo que va más allá y nos revela parte del lado oscuro de las redes sociales, ese que se encuentra detrás de las caras bonitas de la generación Z.

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