Cindy de la Mode: dile sí a los ‘scrunchies’

Hay muchas situaciones en las que hemos evitado caer para no seguirle la corriente al personaje que tanto idealizamos de Carrie Bradshaw. Nos faltan dedos para contar todas las veces en las que hemos resaltado su pésima influencia como ejemplo a seguir, y aún así, siempre terminamos compartiendo memes con líneas de Sex and The City un viernes por la noche.

Esto, por supuesto, nos encierra en el doble discurso y la hipocresía que disfrazamos cada vez que vemos SATC deseando reencarnar en su cuerpo y disfrutar de su elección de vida.

Sin embargo, entre todas esas cosas que nos prometimos no seguir nunca, y ensayamos frente al espejo para nutrir nuestra convicción, se encuentra su absoluta negación y prejuicio hacia los scrunchies.

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    MG SCRUNCHIES ❤️available at Mansur Gavriel Soho

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    Tan útiles y adorables como suena su nombre, estos accesorios para el cabello (y la muñeca, porque no hay forma que puedas separar su convivencia), son los accesorios más usados de la década de los noventa y ochenta; una prueba de esto son sus cameos en toda serie y película de la época nos desmientan. 

    Gracias a Dios, nosotras no fuimos las únicas en llevarle la contraria a Carrie.

    Phoebe de Friends, todo espécimen femenino de Full House, Madonna, las niñas insoportables de Heathers; y en la actualidad, las pasarelas de moda, retaron el cuestionamiento de Bradshaw y adoptaron el accesorio para el cabello como lo que es, un accesorio.

    Desde Marc Jacobs, Balenciaga, Louis Vuitton, Ashish, Vivienne Westwood, Chanel y J.W. Anderson hasta Mansur Gavriel, se han atrevido a desafiar la regla de oro de Bradshaw, que claramente establecía que ninguna neoyorkina que se respete debía sacar las coletas a pasear, más allá de su casa.

    Asimismo, el ámbito del street style tampoco se quedó atrás. Hemos visto celebridades como Lily-Rose Depp, Bella Hadid, Hailey Baldwin y Ariana Grande usando scrunchies fuera de sus espacios de residencia.

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    so I'm 💭

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    Básicamente porque usar scrunchies en el 2018 no incita el desorden publico, ni mucho menos infringe el amor propio del usuario portador.

    El veredicto

    Puede que mi alter ego fashionista haya decidido ignorar la existencia de los scrunchies por todo el periodo en el que las lentejuelas marcaban pauta y lo estético era un safe place. Pero como soy una persona con fe en la redención, reconozco hoy en día que los scrunchies son una alternativa cómoda y diferente que no insulta a mi biblioteca de revistas Vogue.

    ¿Verdad?

    Pero entonces ¿cómo uso ‘scrunchies’ sin herir mi estima personal e imagen ante la sociedad?

    Es el 2018, hay gente caminando con jeans invisibles y pelo pegado en la cara; que agregues una coleta a tu colección de accesorios diarios no debería herir las susceptibilidades de nadie.

    Sin embargo, y aprovechando que ya estás retando a nuestra querida Carrie, mi mayor recomendación es que asumas tus scrunchies bajo la expresión de “go hard or go home”. Si vas a usarlas, úsalas de verdad.

    Inventa nuevos peinados y no solo te limites a una cola que oculte la existencia de la tela pomposa. Total, ya está ahí, igual la van a ver.

    #LatestTip: hay unos modelos bellísimas de Boo Fashion Snacks que puedes conseguir en Venezuela. 

    Enjoy!

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