#02 American Crime Story: Versace, ¿qué es verdad y qué es mentira?

#02 American Crime Story: Versace, ¿qué es verdad y qué es mentira?

Ames u odies a Ryan Murphy, el tipo tiene una habilidad para darte siempre algo que no estás esperando. En este caso, después de que disfrutáramos el primer episodio de The Assassination of Gianni Versace y lo tacháramos como una serie prometedora, nos sorprendió con una nueva entrega de 50 minutos de relleno que fácilmente pueden desaparecer de la serie y nadie lo notaría. 

Mientras The People v. O. J. Simpson: American Crime Story, examinó la trama desde múltiples perspectivas, incluidas las de la defensa, la acusación y el jurado; además de iluminar el contexto del caso al tiempo que permite que su personaje central, Simpson, se mantenga como un enigma hasta el final; American Crime Story: Versace hace un poco más de lo mismo (bueno, el enigma) e intercambia la primera temporada centrada en el racismo, sexismo y la mala conducta de la policía por homofobia, SIDA y derechos de los homosexuales.

Sin embargo, este segundo episodio no fue lo suficientemente merecedor de mi falta de sueño un jueves a las once de la noche. 

Esto, por supuesto, exceptuando cualquier escena de Penélope Cruz como Donatella Versace. 

Pero eso no borra el hecho de que cabeceamos todo el episodio esperando a que comenzara la verdadera trama. Aunque quizás podría haber ayudado que le lanzarán más de dos líneas de diálogo en todo el capitulo, y así nuestra antipatía por casi una hora de silencio podría haber salvado a nuestros ojos de cerrarse de vez en cuando. 

Édgar Ramírez sigue siendo patrimonio nacional, pero no podemos quitarnos el sentimiento de que sus pocos diálogos son copiados de Wikipedia como digna tarea de primaria. 

Dejando a un lado el hecho de que Manhunt fue innecesario, por los momentos, y con esperanzas de que las cosas mejoren para el tercer episodio, investigamos qué fue real y qué fue ficción en la segunda entrega. 

«Manhunt»: ¿qué es real y qué es mentira?

El diagnóstico de Versace

Estamos seguras de que las únicas canas que tiene Donatella, son gracias a los rumores íntimos de la familia Versace; y este, durante años, ha sido uno de los más prominentes. 

El episodio comienza en marzo de 1994, tres años antes del asesinato, con Versace siendo diagnosticado como VIH positivo. Según Paul Scrimshaw, un detective del Departamento de Policía de Miami, esto era cierto, mientras que la familia de Versace lo negó y sigue negando como un hecho de pura ficción, 

«Tenía que saber si Gianni Versace era VIH positivo o no, y pude descubrir a partir de los resultados de la autopsia que había dado positivo al VIH», dijo el policía Scrimshaw a la autora de Vulgar Favors, Maureen Orth, cuyo libro sirvió como material de referencia para el show televisivo.

A fines de 1995, Versace apenas podía caminar un cuadra. Sin embargo, en lugar de admitir la verdad, emitió una declaración de que estaba recibiendo quimioterapia por un «raro cáncer de oído interno». Como resultado de su enfermedad, la salida a bolsa se archivó, solo para ser revivida seis meses antes del asesinato cuando la salud del diseñador mejoró gracias a los nuevos medicamentos que estaban disponibles para aquellos con bolsillos y/o conexiones profundas

Los volantes del FBI

Como en el primer episodio, «Manhunt» hace alusión al hecho de que los agentes del FBI inexplicablemente no distribuyeron volantes advirtiendo que Cunanan estaba suelto en el área metropolitana de Miami. Y aunque la Oficina prometió enviar 1,500 volantes al Ft. Lauderdale Gay and Lesbian Community Center, no llegaron hasta el día después del crimen.

«Soy un asesino en serie»

Una de las escenas que evitó que nuestros ojos se cerraran fue la del club, donde Cunanan responde a la pregunta de un compañero de barra, «¿qué haces?» con «soy un asesino en serie»; según Maureen Orth, la escritora de Vulgar Favors, esto realmente ocurrió. 

Donatella vs. Antonio

El año pasado, Antonio habló públicamente sobre la supuesta perversión de Donatella hacia él, y le dijo a The Sun: «En público, Donatella lloraba en mi hombro y en privado me trataba como una mierda […]. Sentía que estaba haciendo todo lo posible por deshacerse de mi en el negocio».

Donatella, por su parte, le dijo al New York Times en 1999: «Mi relación con Antonio es exactamente como era cuando Gianni estaba vivo. Lo respetaba como el novio de mi hermano, pero nunca me gustó como persona, por lo que la relación se mantuvo igual»

Aunque Manhunt no fue lo suficientemente potente como para mantenernos despiertas, nuestras esperanzas están en que el episodio de la semana que viene sí lo haga. Si no, al menos podremos concentrarnos en lo que realmente pasó en la vida de los Versace y no en la ausencia de diálogo en cincuenta minutos.