¿Qué se siente ser la única venezolana en las pasarelas de Milán y París?

Cuando nos imaginamos lo que ocurre a puertas cerradas en las pasarelas de las Semanas de la Moda, a nuestra mente viene la imagen de un montón de niñas corriendo con rollos en la cabeza, asistentes persiguiéndolas, diseñadores con crisis existencialistas y maquilladores y peluqueros trabajando más rápido de lo que podemos pronunciar “highlighters y pestañas postizas”. 

Por más increíble y cercano a la realidad que suena, todo lo que pasa en el backstage de las capitales de la moda sigue siendo un misterio para nosotras, lo único que sabemos con certeza, es que detrás están todos los genios que se encargan de juntar un show de moda que haga que los editores y las celebridades de la primera fila aplaudan y nosotras añoremos llenar nuestro clóset con las colecciones más recientes de la industria. 

La magia que sucede en los fashion weeks es algo que hemos admirado desde el front row, que armamos frente a la computadora, desde hace muchas colecciones atrás. 

Sin embargo, esta edición fue diferente. 

Esta vez, no solo estábamos emocionadas por la temporada de desfiles, sino también porque una venezolana estaría modelando las creaciones de los diseñadores de París y Milán tan regia y divina como caracteriza ser. 

América González fue la única venezolana en pasearse por las pasarelas del Milan Fashion Week y Paris Fashion Week esta temporada, mientras hace su nombre como top model internacional en Europa y los Estados Unidos; y como tal, se convirtió en uno de los genios que hizo que nuestro clóset llorara por nuevas adquisiciones esta temporada. 

Aún así, la llamamos para tomarnos un café y comprobar si nuestra versión de backstage gone mad es lícita. 

Les presentamos a América González

¿Cómo fueron tus inicios en el modelaje? ¿Alguna vez imaginaste que estarías desfilando en pasarelas internacionales?

Soy estudiante de Medicina de la UCV y la verdad es que nunca lo imaginé. Mi inicio en el modelaje surgió durante mi segundo año de carrera, mi hermana me recomendó con varios amigos fotógrafos y pude asistir a varios shoots colaborativos.

Comenzando nunca me imaginé que se me abrirían tantas puertas, pero cuando conocí a mi agente, Jhonny Tovar, la historia cambió en su totalidad profesionalmente; coordinamos mi futuro con tiempo de anticipación y tomamos en cuenta la situación del país, todo está muy parado en la industria que quiero crecer, así que me tocó sentarme a tomar decisiones de las propuestas que me hizo mi agente, me vi obligada a ser radical. Fue difícil para mí imaginarme fuera de Venezuela, y más aún dejando mi carrera de Medicina, pero aquí estoy dándolo todo por independizarme.

¿Cómo fue tu travesía a las Semanas de la Moda?

Difícil pero gratificante. Nunca había estado en Europa, pasado tantas horas en un avión, experimentado tanto frío o cansancio. Pero por otra parte, nunca había sentido tanto alivio o tanta gratitud en mi vida viendo que todo estaba dando resultados a corto plazo.

¿Cuál fue tu cosa favorita del viaje? 

El vino en el avión jajajaja.

¿Milan Fashion Week o Paris Fashion Week?

Difícil e injusta pregunta jajajajaja. Ambas tienen muchísimo talento, muchísimo tiempo, trabajo y cariño hacia el arte. No puedo decidir, pero puedo decir que cuando me tocó regresar a Milán desde París hubo un par de lágrimas. 

¿Te tropezaste con algún insider de la moda que habías querido conocer?

Compartí una pasarela en París con mis top models favoritas: la legendaria Alek Wek y la top model dominicana Lineisy Montero.

¿Qué es lo que más te ponía nerviosa de esta oportunidad? 

Nada. Sorprendentemente nunca sentí nervios. No quería que nada turbara mi mente y así lo manifesté. 

¿En qué pensabas mientras caminabas las pasarelas? 

Piensa antes de caminar, ponte derecha y camina en línea recta. Regia.

Si te hubieses caído (a todas nos ha tocado jajaja) ¿cuál hubiese sido tu backup plan?

Me paro y sigo como si no me afectara. Y luego a llorar en el backstage jajaja.

¿Cómo se siente ir a castings en capitales de moda? 

Intimidante. A veces estás tú y otra persona, otras veces eres tú y 300 niñas más. Las condiciones varían, algunas son increíbles, en exteriores, otras son en oficinas, una sala de espera con catering incluido. Todo varía dependiendo de la marca o cliente. Se siente como que nunca sabes qué te vas a encontrar entonces vas con cuidado y preparada.

¿Qué ocurre en el backstage del MFW y el PFW? 

Son cientos de personas trabajando, corriendo y chequeando listas para cerciorarse que todo el mundo está listo y en su puesto para cuando empiece la música. Los equipos de maquilladores y estilistas trabajando sin parar, los asistentes en posición para vestir a cada modelo y los diseñadores dando el último visto bueno. Además de las modelos tomando cada par de minutos valiosos de libertad para correr a donde está la comida y el café. 

¿Cómo fue tu experiencia con Angel Chen particularmente? 

Fue mi debut y lo esperé con ansias. El último fitting fue el día anterior y aún no estaba segura de cuál sería mi vestimenta. Pero entre todas las opciones la más llamativa y mi favorita fue la amarilla, con la que logré desfilar. La diseñadora tenía una visión clara, primaria, y muy poética; recuerdo sentirme increíblemente feliz y orgullosa de ser parte de su visión y su proceso creativo.

¿El sombrero te dejaba ver?

No. Pero me concentré y conté bien mis pasos durante el briefing y no deje que me afectara.

¿Para quienes desfilaste en esta oportunidad?

Para Angel Chen, Stella Jean y Daniele Calcaterra en Milán. Y en París para Dries Van Noten y Uma Wang.

¿Cuál fue tu favorito?

No hay favoritos, todos fueron mágicos conmigo desde el primer casting, pero la verdad es que la pasarela de Dries Van Noten estuvo entre mis favoritas.

¿Te ocurrió alguna anécdota cómica en esta experiencia?

No fue cómica ese día pero imagino que lo será en el futuro. Antes del gran final para Stella Jean los estilistas necesitaban cambiarnos los tacones a todas y colocarnos un par de zapatos statement de Philippe Model, pero entre tres personas no lograron cambiar mis zapatos con suficiente rapidez y no pude formar parte del final. Me quedé en el backstage sola, pero la salida fue grupal y no se noto mi ausencia por suerte. 

¿Cuál fue tu reacción cuando te enteraste de que desfilarías en tu primer desfile internacional?

Estaba feliz y aliviada, vine a hacer justo eso y lo logré. Por fin mi insistencia se justificó y mi propósito se cumplio. 

Ahora que pisaste el MFW y el PFW ¿cuál es tu próxima meta?

Formar parte de campañas mundiales, trabajar duro en mi portafolio y darle la cara en julio a París, lista para el Haute Couture.

Muchas gracias, América. 

Éxito en París. No te caigas *fingers crossed*.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
Más artículos
‘Flappers’: flecos, brillo y mucho jazz